Por Daniela Pierre-Bravo, CNN
Marco, de 26 años, se graduó la semana pasada de una de las mejores facultades de medicina de Estados Unidos. Encontró su vocación tras presenciar la lucha de su abuela contra el cáncer, y llegó a trabajar entre 40 y 60 horas semanales para costearse sus estudios.
Ese sueño ahora está en peligro.
Marco es uno de los más de 500.000 beneficiarios activos de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), un programa de la era Obama que protege temporalmente de la deportación a algunos inmigrantes llevados a Estados Unidos cuando eran niños, a quienes se les otorga un permiso de trabajo que pueden renovar cada dos años. Solicitó su renovación en diciembre de 2025, dice su abogado, y aún no la ha recibido.
Se suma a un número creciente de beneficiarios que corren el riesgo de perder sus permisos de trabajo y quedar fuera de estatus debido a retrasos en el procesamiento. (CNN accedió a usar el seudónimo “Marco”, ya que temía que hablar con los medios pudiera poner en peligro su renovación).
“Se trata de un aumento dramático de personas que enfrentan retrasos increíblemente largos y perjudiciales… estamos viendo entre un 400 % y un 1.000 % de aumento en los tiempos de procesamiento, según nuestras conversaciones con pequeñas empresas, grandes empleadores en mesas redondas y beneficiarios de DACA en todo el país”, declaró Todd Schulte, presidente de FWD.us, una organización de defensa bipartidista que trabaja con más de 100 empleadores de Estados Unidos en la política de DACA. “Y esto no ocurrió en el primer mandato de Trump. Esto es bastante diferente”.
Sin su renovación, Marco no puede comenzar su residencia en anestesiología este verano. Afirma que eso le retrasaría el pago de más de US$ 100.000 en préstamos estudiantiles.
“Me arruinaría”, dijo.
El tiempo de espera promedio para las renovaciones entre el 1 de octubre de 2025 y el 28 de febrero de 2026 fue de unos 70 días, un aumento con respecto a la media de unos 15 días en el año fiscal 2025, de acuerdo con datos de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés). Abogados de inmigración y defensores que hablaron con CNN dicen que los tiempos de procesamiento de la mayoría de sus clientes actualmente superan los cuatro meses.
Los datos más recientes de USCIS muestran que casi 25.600 solicitudes de renovación estaban pendientes en septiembre de 2025. No se han publicado cifras actualizadas, y no existen datos actuales sobre el número de beneficiarios que han perdido sus permisos de trabajo pese a haber presentado la solicitud dentro del plazo de 120 a 150 días recomendados por la agencia.
La desaceleración ocurre en medio del impulso del Gobierno de Trump para reducir la inmigración ilegal y una reducción aún más drástica de la inmigración legal, según el Instituto Cato, un centro de pensamiento libertario.
Cuando se le preguntó si los cambios recientes en el proceso de renovación de DACA habían contribuido a tiempos de procesamiento más largos, USCIS no abordó directamente la pregunta.
En un comunicado a CNN, el portavoz de USCIS, Zach Kahler, dijo: “Bajo el liderazgo del presidente Trump, USCIS está protegiendo al pueblo estadounidense al examinar y verificar más a fondo a todos los extranjeros”.
Muchas personas involucradas en el sistema de inmigración afirman que los cambios en el sistema han provocado tiempos de espera más largos.
El 28 de abril, el USCIS anunció un proceso de verificación mejorado, que requiere la presentación de nuevos informes de antecedentes basados en huellas dactilares a través de un sistema ampliado