Por John Fritze y Devan Cole, CNN
La Corte Suprema permitió el jueves que las mujeres sigan accediendo a la píldora abortiva mifepristona mediante consultas de telesalud, manteniendo el statu quo mientras funcionarios en Louisiana continúan presionando para limitar la disponibilidad del fármaco en tribunales inferiores.
La Corte Suprema conservadora impuso una suspensión a una decisión del 1 de mayo del Tribunal de Apelaciones del 5.º Circuito de EE.UU. que exigía abruptamente que las mujeres obtuvieran el fármaco mediante visitas presenciales. Ahora la atención volverá al tribunal de apelaciones con sede en Nueva Orleans, que decidirá sobre el fondo de la impugnación de Louisiana.
El tribunal no explicó su razonamiento ni reveló la votación. Los jueces Clarence Thomas y Samuel Alito discreparon de la decisión.
La orden se emitió casi media hora después de que expirara a las 5 p.m. (hora de Miami), una suspensión “administrativa” anterior que extendía el acceso generalizado al fármaco.
“La orden sin razonamiento del tribunal que concede suspensiones en este caso es notable”, escribió Alito en su disenso.
“Lo que está en juego”, añadió, “es la ejecución de un plan para socavar nuestra decisión” que revocó Roe v. Wade hace cuatro años.
Thomas escribió en un breve disenso en solitario que consideraba que una ley del siglo XIX, largamente inactiva, que prohíbe el envío por correo de fármacos usados para abortos, así como la estricta prohibición del aborto del estado, impedían que los fabricantes lograran que los tribunales intervinieran en su nombre.
Las compañías, escribió, “no tienen derecho a una suspensión de una orden judicial adversa basada en las ganancias perdidas de su empresa criminal. No pueden, en ningún sentido legalmente relevante, sufrir un daño irreparable por una orden judicial que les dificulta cometer delitos”.
También llamó la atención que el tribunal no aceptara escuchar argumentos en el caso, como ambas partes le habían pedido que hiciera. En su lugar, la decisión significa que el fondo del caso ahora se dirimirá en un tribunal federal de apelaciones y es probable que el asunto llegue nuevamente a la Corte Suprema en el futuro.
El caso es el más significativo relacionado con el aborto que llega al máximo tribunal desde la revocación de Roe v. Wade, el precedente de 1973 que estableció un derecho constitucional al aborto. Y tanto el caso como la mifepristona están estrechamente vinculados a esa decisión. Tras la caída de Roe en 2022, muchos estados conservadores prohibieron los abortos en clínicas, lo que aumentó la demanda de mifepristona.
Las mujeres han podido obtener mifepristona —uno de los dos fármacos utilizados en el aborto con medicamentos— mediante citas de telesalud desde la pandemia de covid-19. La Administración de Alimentos y Medicamentos del presidente Joe Biden formalizó esa situación en 2023, poniendo fin al requisito de que el medicamento se obtenga mediante una visita presencial al médico.
A medida que los estados conservadores respondieron a la decisión de la Corte Suprema prohibiendo o limitando el acceso a abortos en clínicas, aumentó la demanda del uso de la telesalud para acceder a la mifepristona. Los abortos con medicamentos ya eran la opción más común —representan más del 60 % de los abortos en EE.UU., según investigaciones del Instituto Guttmacher. Y la Society of Family Planning, un grupo de investigación que se ha opuesto a las restricciones a la mifepristona, estima que aproximadamente uno de cada cuat