Por Uriel Blanco, CNN en Español
La carrera del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, un académico curtido en la administración universitaria y que pasó por varios partidos del espectro político hasta dar el gran salto con la coalición izquierdista encabezada por Morena, dio un vuelco esta semana cuando el funcionario fue acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos por cargos de narcotráfico y armas.
Rocha Moya, de 76 años, dijo este miércoles que rechaza “categórica y absolutamente” las imputaciones en su contra y que estas “carecen de veracidad y fundamento alguno”.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, del mismo partido que Rocha Moya, dijo este jueves que solo procederá contra el gobernador “si existen pruebas contundentes” y consideró que si no hay evidencias quedaría claro que el objetivo de Estados Unidos “es político”.
Rocha, licenciado como profesor de Educación Media, realizó también una maestría en Ciencias de la Educación por la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y un doctorado en Ciencias Sociales por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), según su hoja de vida.
Entre 1993 y 1997, fue rector de la UAS, institución en la que previamente ya había fungido como secretario general.
Desde entonces, e incluso antes, Rocha Moya ya había buscado ser gobernador de Sinaloa. En 1986, fue candidato a la gubernatura del estado por una coalición de partidos de izquierda llamada Movimiento Popular Sinaloense (MPS). Rocha Moya quedó en un lejano tercer lugar con apenas el 1,67 % de los votos, eclipsado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI, que tuvo más del 66 % de los votos) y el Partido Acción Nacional (PAN, con casi el 28 %). El político denunció fraude en el proceso más amplio de elecciones en el estado, como se puede constatar en el libro de su autoría “Fraude a la democracia: Las elecciones en Sinaloa, 1986”, publicado un año después de la contienda.
En 1998, Rocha Moya se volvió a postular a la gubernatura y quedó nuevamente en tercer lugar de la elección, esta vez como candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), organización política de izquierda hoy extinta que fue fundada, entre otros, por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
A partir de 2005, se desempeñó como coordinador de asesores del gobernador de Sinaloa, que en ese entonces era el priista Jesús Aguilar Padilla. Dicho cargo lo ocupó hasta el final de la gestión de Aguilar Padilla en 2010.
En 2013, durante la presidencia del priista Enrique Peña Nieto, Rocha Moya inició su cargo como subdirector de Capacitación del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Ha escrito más de una decena de libros en temáticas diversas como política, educación (“Pedagogía del anhelo. Una vida en las normales rurales”, de 2015) y narcotráfico (la novela “El disimulo: así nació el narco”, de 2013), un tema que hoy lo tiene bajo una acusación formal de las autoridades estadounidenses.
“En general (‘El disimulo’) trata del narcotráfico. Pretendo yo, a través de una historia general y una serie de historias particulares, hablar, describir el modus operandi de las bandas del narcotráfico”, dijo Rocha Moya en entrevista con un medio local al presentar su novela.