Por Larry Madowo, Lauren Kent y Nimi Princewill, CNN
El plan de inaugurar esta semana un centro de salud en Kenya para estadounidenses que podrían haber estado expuestos al virus del ébola ha recibido críticas generalizadas, tanto de médicos kenianos como de funcionarios de Estados Unidos que trabajan en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).
El principal sindicato de médicos en Kenya y la Sociedad de Derecho de Kenya dijeron a CNN que se oponen al plan, al considerar que existe el riesgo de importar el ébola a la nación de África oriental, que hasta el jueves no registra casos.
Mientras tanto, en Estados Unidos, funcionarios de los CDC recomendaron firmemente no enviar a estadounidenses a Kenya, y el director interino de la agencia, el doctor Jay Bhattacharya, también habría desaconsejado la medida, según una fuente de los CDC que trabaja en las operaciones de respuesta al ébola.
Algunos funcionarios de la agencia “están furiosos por esto” y creen que el plan “dificultará el reclutamiento y la dotación de personal para las actividades de respuesta al ébola”, dijo la fuente de los CDC a CNN.
Aunque la fuente de los CDC señaló que hay “colegas muy competentes en Kenya”, también afirmó que “es difícil imaginar que el estándar de atención pueda igualar al de las instalaciones de tratamiento que se han desarrollado a gran costo durante muchos años en Estados Unidos. Ni hablar de aspectos como el deseo de ser repatriado y estar más cerca de la familia, otros servicios de apoyo, etc.”
CNN se ha puesto en contacto con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés), que supervisa a los CDC, para obtener comentarios.
Un funcionario del Gobierno de Trump dijo previamente a CNN que “se espera que las capacidades de tratamiento en la instalación puedan atender todo el espectro de la enfermedad por el virus del ébola, incluidas las necesidades de cuidados críticos, aunque cada caso será evaluado para un posible traslado a fin de recibir atención más avanzada según corresponda, con el objetivo de maximizar los resultados para los pacientes”.
El brote, que se concentra en el este de la República Democrática del Congo (RDC), habría causado al menos 238 muertes y más de 1.000 infecciones sospechosas hasta el momento, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Impulsado por la cepa Bundibugyo, una forma poco común del ébola para la cual no existe una vacuna o tratamiento aprobado, el virus también ha cruzado a la vecina Uganda, que ha reportado al menos siete casos asociados al brote, incluida una muerte.
Un alto funcionario del Gobierno de Trump dijo este jueves que Estados Unidos ha recibido la aprobación del Gobierno de Kenya para establecer unidades de aislamiento y cuarentena en su territorio. Sin embargo, el Gobierno keniano aún no ha comentado oficialmente sobre el acuerdo.
Una unidad de cuarentena con 50 camas estará operativa a partir del viernes, dijo otro alto funcionario del Gobierno. Estará ubicada en la base aérea de Laikipia, a unos 200 kilómetros al norte de Nairobi. Hasta este jueves, no se prevé que pacientes sean trasladados a la unidad.
Unidades adicionales de aislamiento y biocontención estarán disponibles en el lugar más adelante; si alguien desarrolla síntomas o da positivo, será evacuado a otras instalaciones, dijo un alto funcionario. Los CDC y el Departamento de Estado trabajan para determinar en qué lugar de Europa estarán ubicadas esas instalaciones.
La atención será proporcionada por agentes del Cuerpo Comisionado del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos, quienes ya partieron hacia Kenya. Alrededor