Por Mauricio Torres, CNN en Español
Miles de migrantes cubanos que fueron deportados por Estados Unidos enfrentaron violaciones a sus derechos y actualmente se encuentran en “un limbo legal” en México, donde tienen dificultades para regularizar su situación e incluso para obtener atención médica, de acuerdo con un nuevo informe de la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW).
El reporte, publicado este miércoles, se basa en la revisión de cifras de deportaciones realizadas entre enero de 2025 y marzo de este año, así como en entrevistas a autoridades y a migrantes deportados.
De acuerdo con el informe, desde el inicio del segundo mandato presidencial de Donald Trump el Gobierno de Estados Unidos ha buscado incrementar sus deportaciones y para ello ha recurrido a enviar migrantes a lugares distintos a sus naciones de origen.
Entre esos países destino, México es el que ha recibido más migrantes de diversas nacionalidades, con 12.977, seguido de Honduras, con 1.352, y de Canadá, con 1.066, dice el reporte, con base en estadísticas obtenidas mediante la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés).
Del total de migrantes deportados a México, el grupo más numeroso corresponde a las personas originarias de Cuba, con 4.353.
HRW dice que entrevistó a 41 de esos migrantes cubanos y que muchos de ellos dijeron que tenían décadas viviendo en Estados Unidos y fueron detenidos al acudir a sus citas de supervisión ante el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en sus casas, en el camino a sus trabajos o al terminar sus condenas.
De acuerdo con HRW, 35 de los entrevistados reconocieron que perdieron sus “green cards” porque recibieron una condena, en su mayoría por delitos menores como conducir bajo los efectos del alcohol, falsificar documentos o cargos menores relacionados con drogas. Otros fueron condenados por delitos más graves como agresión o cargos relacionados con armas.
“La ausencia de acuerdos de deportación con Cuba implicaba que estas personas no podían ser deportadas a su país de origen. En cambio, se les permitió continuar con sus vidas en Estados Unidos, y muchos llegaron a creer que nunca serían deportados”, dice el informe, que agrega que contaban con permisos de trabajo y vivían con sus familias.
El reporte señala que la situación cambió desde el inicio del segundo mandato de Trump con el endurecimiento de la política migratoria. Muchos cubanos comenzaron a ser detenidos, principalmente en Florida, donde fueron llevados a centros en los que se les mantuvo en “condiciones inhumanas” y, según HRW, el Gobierno de Estados Unidos impidió que ejercieran su derecho a impugnar la orden de ser deportados a un tercer país.
“Las personas entrevistadas para este informe describieron condiciones inhumanas de detención en centros de detención migratoria en Estados Unidos que forman parte de un patrón más amplio que Human Rights Watch ha documentado desde 2025”, dice.
HRW menciona como ejemplo el caso de Fermín, un cubano de 52 años que estuvo en el centro de detención de Alligator Alcatraz, en Florida, donde contó que había agua contaminada, comida cruda y mucha gente enferma. Previamente, otras organizaciones de derechos humanos han recabado testimonios similares.
El informe dice que 15 entrevistados dijeron haber vivido “episodios de violencia verbal y física, incluyendo golpizas y periodos prolongados de aislamiento, en diferentes centros de detención”.
Un ejemplo de esto, agrega, fue el caso de Alejo, un cubano de 50 años que contó haber estado dos semanas aislado en un centro de detención en El Paso, Texas. “Estuve 15 días detenido en el hoyo, una celda de castigo, (donde) no ves la luz del sol”, relató.
CNN contactó tanto a ICE como al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) para pedir comenta