Por Ana María Cañizares y Anabella González, CNN en Español
Luis Conejo intenta mostrarse firme pero su mirada se nubla y contiene el llanto mientras habla de la indignación que le produce ver imágenes que muestran cómo agentes de inmigración se llevaron el martes a su hermano y a su sobrino Liam, de apenas cinco años, en la ciudad de Minneapolis, en el estado de Minnesota, al norte de Estados Unidos.
“Solo mirar las imágenes es algo indignante, es una vergüenza utilizar a un niño de cualquier forma, de cualquier cultura, sea de cualquier país. Utilizar a un niño es lo más bajo que se puede hacer”, dice en entrevista con CNN, a quien recibió en el norte de Quito, la capital de Ecuador.
El martes, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) detuvo al padre de Liam, Adrián Alexander Conejo Arias, un ciudadano ecuatoriano de 33 años, cuando estaba junto al niño a metros de su casa. Los dos permanecen detenidos en una instalación de ICE en Texas desde el jueves.
El caso ha generado indignación en la comunidad. Fueron los vecinos quienes registraron en video el momento de la detención, donde se puede ver a Liam vestido con un abrigo a cuadros, su gorro de conejo tejido de color azul y una mochila de Spiderman. Parece atemorizado mientras un agente de inmigración lo sujeta por la mochila y luego sube a una camioneta negra.
Al ver esas imágenes, su tío dice sentir dolor por la forma como trataron a su familia. “Un niño de cinco años no cometió ningún delito”, dice. “Ni mi hermano ni mi sobrino son criminales”.
Liam y su familia son originarios de Ecuador y se presentaron ante los oficiales fronterizos en Texas en diciembre de 2024 para solicitar asilo, dijo el abogado de la familia, Marc Prokosch.
Adrián Conejo y Pamela Ramos, de 29 años, emigraron de Ecuador hacia EE.UU. con sus dos hijos: Tadeo, de 12, y Liam, de cinco. Pamela está embarazada de su tercer hijo.
El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS, por sus siglas en inglés) describió al padre de Liam como un “inmigrante ilegal” que era el objetivo de la operación llevada a cabo. El abogado de la familia, sin embargo, rechaza este señalamiento.
“No son inmigrantes ilegales”, dijo Prokosch. “Estaban siguiendo todos los protocolos establecidos, tramitando su solicitud de asilo, acudiendo a sus audiencias judiciales, y no representaban ninguna seguridad, ningún riesgo de fuga y nunca debieron haber sido detenidos”.
El tío de Liam cuenta que desde hace tiempo, en el grupo de WhatsApp que comparte la familia, los mensajes que enviaban Adrián y Pamela hablaban con frecuencia sobre el temor a ser detenidos.
El martes, ese miedo se volvió una realidad. “Nos llama en shock, en un nerviosismo total, sin poder hablar”, dice sobre el momento en que su cuñada le contó sobre la detención de Adrián y Liam a pocos metros de la vivienda donde ella estaba.
La razón por la que Liam fue separado de su madre y llevado a una detención con su padre es un tema que generó controversia.
El DHS dijo que el niño fue “abandonado” por el padre, que “huyó” del lugar, y que su madre se negó a tomar la custodia. Las autoridades argumentan haber hecho “múltiples intentos” para que la madre abriera la puerta y el niño entrara a la casa; incluso, que “le aseguraron que no la arrestarían”.
La madre estaba “aterrorizada” por los agentes federales, dijo el jueves a CNN el pastor Sergio Amezcua, quien la asiste desde que detuvieron a su esposo e hijo.
Para el tío de Liam, la intención de las autoridades er