Por Victoria Butenko y Christian Edwards
El Servicio de Seguridad Nacional de Ucrania, el SBU, afirmó este lunes que atacó un submarino ruso en el puerto de Novorossiysk, en el mar Negro, causándole daños considerables y dejándolo fuera de combate.
En un comunicado, la SBU afirmó que la operación, en la que se utilizaron drones submarinos “Sub Sea Baby”, fue el primer ataque de este tipo. El video compartido por la SBU mostraba una gran explosión en un puerto.
“Como resultado de la explosión, el submarino sufrió daños considerables y quedó fuera de combate”, afirmó la SBU. CNN no pudo verificar de forma independiente esta afirmación.
Por su parte, Rusia reconoció el ataque ucraniano, pero afirmó que había fracasado y que ningún barco ni submarino había resultado averiado.
“El intento del enemigo de llevar a cabo un sabotaje utilizando un vehículo submarino no tripulado no logró sus objetivos”, según declaraciones de Alexei Rulev, jefe del servicio de prensa de la Flota del mar Negro, recogidas por los medios de comunicación estatales. Rulev desmintió las informaciones ucranianas que afirmaban que un submarino había sido destruido en la base naval de Novorossiysk, según informaron los medios de comunicación rusos.
El submarino de la clase-Kilo se utiliza para lanzar misiles de crucero Kalibr, disparando hasta cuatro a la vez, según la declaración de la SBU. Rusia ha utilizado los misiles durante toda la guerra para atacar Ucrania.
La agencia añadió que el submarino es conocido como “Black Hole” debido a la capacidad del casco para absorber el sonido y permanecer indetectable por el sonar. De acuerdo a la agencia, este tipo de submarino cuesta alrededor de US$ 400 millones. Debido a las sanciones internacionales, que han dificultado el acceso de Rusia a componentes tecnológicos, la construcción de un submarino similar podría costar ahora hasta US$ 500 millones según la SBU.
El SBU aseguró que el buque se había visto obligado a permanecer en el puerto de Novorossiysk debido al éxito de las operaciones con drones marinos ejecutadas por Ucrania, que obligaron a Moscú a trasladar muchos de sus barcos y submarinos desde la bahía de Sebastopol, en la península ocupada de Crimea.
El ataque de este lunes se produjo en medio de una intensa actividad diplomática para poner fin a la guerra de Rusia en Ucrania. Se anunció poco después de la conclusión de la segunda jornada de conversaciones entre los delegados estadounidenses y ucranianos en Berlín.
En una conferencia de prensa celebrada este lunes en Berlín, el presidente de Ucrania Volodymyr Zelensky afirmó que Kyiv debe estar “absolutamente seguro” de cómo sus aliados garantizarán su seguridad antes de tomar cualquier decisión sobre la línea del frente en un posible acuerdo de paz con Rusia.
En declaraciones junto al canciller de Alemania Friedrich Merz, Zelensky afirmó que cualquier garantía de seguridad debería incluir la supervisión del alto el fuego.
“Esa es realmente la base de las garantías de seguridad, porque la pregunta es: ¿quién llevará a cabo la supervisión? ¿Qué sanciones se aplicarán si se interrumpen las misiones de supervisión?”, dijo Zelensky.
Aunque Zelensky dijo que estas preguntas aún no han sido respondidas, Merz afirmó que Estados Unidos ofreció a Ucrania garantías “significativas” en las conversaciones mantenidas en Berlín.
“Lo que Estados Unidos ha ofrecido aquí en términos de garantías materiales y legales es realmente significativo”, afirmó Merz, sin dar más detalles.
Tras recibir a los líderes europeos a última hora de la tarde, Merz se mostró optimista ante la perspectiva de paz y publicó en la red social X: “Por primera v