Por Juan Carlos Arciniegas, CNN en Español
Es uno de los directores de cine más aclamados del momento a nivel internacional. Además, es un fuerte candidato ante las próximas nominaciones al premio Oscar y aunque ya está acumulando otra serie de distinciones, gracias a su más reciente película, “It Was Just An Accident”, Jafar Panahi sabe que en su futuro también se divisa la posibilidad de ir a la cárcel. No sería la primera vez.
Panahi, un abierto opositor del régimen iraní y quien suele rodar sus películas desde la clandestinidad, recibió hace poco una nueva sentencia a un año de prisión, por parte del Tribunal Revolucionario Islámico en Teherán, según una publicación de su abogado, Mostafa Nili, en la red X, fechada el 1 de diciembre.
En el material promocional de “It Was Just An Accident”, Panahi se refiere a su primer arresto, en 2010, “cuando se me prohibió viajar o hacer películas”, y también menciona un periodo de encarcelamiento, entre julio de 2022 y febrero de 2023. Esta nueva condena, que según Nili será apelada, responde a supuestas acusaciones de actividades propagandísticas por parte del cineasta y que también le impediría salir de su país durante dos años.
Esta película, que obtuvo en mayo la Palma de Oro, máxima distinción del festival internacional de cine de Cannes (Francia), acaba de recibir cuatro nominaciones al premio Globo de Oro, incluyendo a mejor película del género drama y a mejor director. Por ser una coproducción con Francia, la película representa a este país europeo en la nueva temporada de premiaciones en Hollywood, que concluye con la entrega del Oscar, en marzo de 2026.
A finales de octubre y como parte de la promoción de la película, que ya está siendo exhibida en salas de cine, Panahi conversó con CNN en Español, contestando a preguntas formuladas en español y que él, a través de una intérprete, contestó en persa.
Pese a las nominaciones que estás recibiendo, ¿se trata o no de una celebración agridulce [debido a tus circunstancias personales]?
Panahi: Para mí, siempre existe lo amargo y lo dulce. Siempre me pregunto: “¿por qué (esta celebración) no ocurre conmigo dentro de mi país? ¿Por qué no puedo ver mi película con mi gente?” Cuando recibí el premio [Palma de Oro] y quise levantarlo, me quedé como paralizado, con la boca tensa. En ese momento pensé: “¡Qué pena que no estoy en mi país!”. Eso es muy, muy amargo. Por otro lado, me alegré mucho. Fue una sensación dulce cuando entendí que todo el mundo iba a poder ver la película, acercarse a la cultura y a la historia de mi país. ¡Qué más dulce para un cineasta que sean más y más los espectadores que puedan ver tu película!
Durante todo este tiempo, en las últimas décadas, has estado en la cárcel, has hecho huelga de hambre, se te ha prohibido salir de tu país y hacer películas por 20 años. Sin embargo, te mantienes fuerte y combativo. En América Latina entendemos este tipo de situaciones cuando hemos atravesado dictaduras. ¿Qué es lo que te mantiene así de fuerte y combativo?
Panahi: La verdad es que cada persona tiene un objetivo para su vida. Para un cineasta, su mejor objetivo es hacer películas.
Puede ser que para mí, como cineasta, la vida tiene significado cuando hago pelícu