Por Federico Leiva, CNN en Español
La cuenta regresiva para la Copa Mundial de la FIFA 2026 ha comenzado. El reloj marca este lunes 100 días para que la pelota comience a rodar en el escenario más importante del mundo a nivel selecciones. Hay mucho del torneo que ya conocemos, pero aún faltan unas cuantas piezas para armar el rompecabezas, ya que hay seis cupos todavía vacantes, que para cuando termine marzo ya tendrán dueño.
El Mundial de 2026 será récord en varios aspectos. El primero y más notorio para la competencia es que será el primero con 48 selecciones, lo que deja atrás el formato de 32 participantes que la competencia repetía desde la Copa del Mundo de Francia 1998 (eran 24 hasta Estados Unidos 1994 y 16 hasta Argentina 1978).
El certamen de este año también será récord de sedes, ya que Canadá, Estados Unidos y México conformarán una inédita justa tripartita. El formato tradicional siempre implicó un solo país organizador, con la excepción del Mundial de 2002, que se disputó en Corea del Sur y Japón.
Y si de récords hablamos, es imposible no reconocer al Estadio Azteca, escenario del partido inaugural, que se convertirá en el primero en recibir tres Copas del Mundo, después de 1970 y 1986. En tierras mexicanas supieron brillar tanto Pelé como Diego Armando Maradona, ¿de quién será el turno esta vez?
El Mundial de 2026 comenzará dentro de 100 días, el 11 de junio, cuando el Estadio Azteca reciba al primer partido del torneo. De un lado estará uno de los anfitriones, México, que se enfrentará a Sudáfrica por el Grupo A. Si alguien siente un déjà vu, no es de extrañarse: ambas selecciones se enfrentaron en el partido inaugural del Mundial de 2010, cuando el anfitrión era el seleccionado africano.
Serán 104 partidos en total, incluyendo el partido por el tercer puesto y la gran final, a disputarse el domingo 19 de julio en el Estadio MetLife, que está ubicado en el estado de Nueva Jersey.
Si alguien piensa que el torneo se ha hecho demasiado largo con la incorporación de 16 selecciones, la realidad es que está bastante equivocado. Para ser campeón del mundo habrá que jugar ocho partidos, apenas uno más que lo necesario hasta Qatar 2022.
Lo único que se agrega en esta oportunidad es una fase mano a mano previa a los octavos de final, que se conoce como dieciseisavos de final. Por lo demás, es lo que ya todos conocemos.
La Copa del Mundo comienza con una fase de grupos donde los 48 equipos están divididos en 12 zonas de cuatro selecciones cada una. Después de enfrentar a todos los rivales de grupo, los dos mejores tienen asegurada su clasificación, pero a partir de ahora los que terminen en la tercera posición también tienen alguna esperanza.
Al final de la fase de grupos, se formará una tabla de posiciones con los 12 terceros, y los ocho mejores también se meterán en la siguiente ronda. Se tomarán en cuenta los puntos conseguidos, además de la diferencia de goles, los goles a favor y el “fair play” (menor cantidad de tarjetas rojas y amarillas).
El camino desde dieciseisavos ya tiene preestablecidos los cruces entre grupos, y puede no parecer justo, pero el mejor equipo de la fase de grupos no necesariamente enfrentará un tercero. Solo los líderes de los grupos A, B, D (donde están los tres anfitriones), E, I, G, K y L se medirán con alguien del tercer escalón, algo que, por ejemplo, no ha dejado contento al vigente campeón del mundo. En palabras del entrenador Lionel Scaloni: “Que hagas nueve puntos y no te toque un tercero es un poco extraño”.
¿Existe un grupo de la muerte si hasta los terceros tienen chances de clasificar? Puede que no, pero sí hay algunas zonas donde la acción está más que garantizada.
Ese es el caso del grupo I, donde en diciembre pasado cayeron las bolillas de Francia, Noruega y Senegal. Por un lado, están los últimos