Por Rey Rodríguez, CNN en Español
Si el deterioro económico en Cuba continúa y se agudizan el desabastecimiento y los apagones, la isla podría enfrentar un estallido social antes del verano, advierte, en diálogo con CNN, el reconocido ensayista y politólogo cubano Rafael Rojas, exiliado en México hace más de tres décadas.
“Hubo uno en 2021, una serie de protestas en situaciones críticas. Y una situación similar puede perfectamente repetirse de aquí al verano”, asegura el también investigador del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México (Colmex) y columnista de opinión en varios medios internacionales.
La situación en Cuba se agravó luego de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva el pasado 30 de enero que autoriza imponer aranceles a aquellos países que le suministren petróleo, bajo el argumento de que la isla representa una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.
Rojas se graduó en filosofía por la Universidad de La Habana y ha escrito innumerables libros sobre la realidad cubana, entre ellos, El árbol de las revoluciones (Turner 2021), Tumbas sin sosiego (Anagrama 2006), La Vanguardia Peregrina. El escrito cubano, tradición y exilio (Fondo de Cultura Económica 2013).
“Si las autoridades cubanas terminan reaccionando igual que lo hicieron en el último estallido social, entonces vamos a ver arrestos, represión, encarcelamiento y procesos judiciales improvisados. Todo eso sería muy negativo para la situación del país”, advierte.
El 11 de julio de 2021 un grupo de cubanos salieron a las calles de la ciudad de San Antonio de los Baños, en Cuba, para expresar su descontento tras meses de escasez y restricciones derivadas de la pandemia del Covid-19. Las protestas se replicaron en otras partes del país, en lo que fue considerado como un desafío abierto al gobierno comunista de la isla.
El también politólogo explica que otro escenario que podría suceder ante la actual situación en la isla es un éxodo masivo. Aunque con menos incentivos que en el pasado por causa del endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos y un mayor control regional de las rutas. “Perfectamente por la zona de México, por mar, podría haber brotes o intentos de éxodos masivos”, señala.
El 9 de febrero, el gobierno de Nicaragua prohibió la entrada de ciudadanos cubanos sin visa, con lo que cerró una de las principales rutas terrestres utilizadas por migrantes de la isla para llegar a Estados Unidos.
El también autor del libro “La historia como arma” (Siglo XXI 2025) señala que el origen de las crisis en Cuba se remonta a un modelo económico adoptado tras el colapso de la ex Unión Soviética en 1991, el principal sostén económico y energético de la isla durante décadas.
“Cuba quedó sin un soporte geopolítico que la auxiliara para enfrentar a Estados Unidos”, dice Rojas, quien argumenta que ese vacío o periodo de ingravidez duró muy poco. “Fue sustituido por una nueva alianza entre Fidel Castro y la Venezuela Hugo Chávez, la cual se consolidó en la primera década del siglo XXI”, explica.
Sin embargo, ese modelo mantuvo la misma vulnerabilidad para el sistema cubano: la dependencia del subsidio petrolero externo y una concentración de ingresos en fuentes externas como el turismo y las remesas.
“Un país que depende, para sus ingresos, de subsidios petroleros, de remesas y del turismo queda a merced de factores externos y poderes regionales, lo que explica cómo el cerco energético ha generado una crisis severa en tan poco tiempo”, sostiene.
Rojas asegura que hay similitudes entre la actual crisis y otras que vivió la isla en el pasado, como la “crisis de octubre” o el “Periodo Especial en Tiempos de Paz”, que estuvieron marcados precisamente por la vulnerabilidad del país frente a la hegemonía de grandes potencias.
“La crisis de los misiles de octubre de 1962 se decidió a través de la alianza e