Por Federico Leiva, CNN en Español
El UFC México llegará oficialmente el último fin de semana de febrero, pero este sábado 21 los aficionados a las artes marciales mixtas tendrán un aperitivo que, con las horas, ha ido tomando temperatura: el UFC Fight Night en Houston, con una pelea estelar protagonizada por el excampeón Sean Strickland y por el peleador de raíces mexicanas Anthony “Fluffy” Hernández.
No será una pelea más. Son ni más ni menos que el número 3 y 4 de la categoría de peso medio en la UFC, por lo que quien salga vencedor en el Toyota Center habrá hecho méritos más que suficientes para aspirar a un combate por el título, hoy en manos de Khamzat Chimaev.
Será, ante todo, un duelo de estilos. Strickland (29 triunfos y 7 derrotas) se caracteriza por sus fuertes golpes, que lo han llevado a ganar 11 de sus peleas por nocaut, mientras que Hernández (15 victorias y 2 caídas) solo cuenta tres de estas. Por el contrario, el de raíces mexicanas se caracteriza por sus finales por sumisión, que le valieron nueve conquistas, contra apenas cuatro del excampeón mundial.
El combate servirá también como prueba para ambos luchadores. Para Strickland, ante todo para saber dónde está parado, ya que no pelea desde hace más de un año (derrota el 8 de febrero de 2025 ante Du Plessis) y en sus últimos cuatro combates cuenta igual cantidad de victorias y derrotas.
En tanto que para el mexicano será la mejor prueba posible para saber si es un legítimo retador por el cinturón. Su estilo agresivo y su ritmo frenético de golpes tienen el potencial de convertirlo en una sensación en las artes marciales mixtas, pero no han tenido hasta aquí a ningún hombre de acero como Strickland. Eso sí, lleva ocho victorias en fila, de las cuales ninguna pasó del primer round.
Normalmente, el duelo entre el número 3 y 4 de una categoría de la UFC no necesita de factores externos para elevar la temperatura de los peleadores, pero, en este caso, la polémica protagonizada por Strickland amagó con romper los termómetros.
El excampeón estadounidense publicó en sus redes sociales una imagen promocional de la pelea donde él aparece vestido de agente del ICE, el Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, un departamento que ha quedado en el centro de la polémica por su participación en el proceso de deportaciones masivas que ha implementado el presidente Donald Trump.
La elección del atuendo no es casual, dadas las raíces mexicanas de Hernández, quien respondió con ferocidad al ser consultado por la polémica: “Hay personas que simplemente son basura y les gusta sacar ese tema. Espero que mantenga esa misma energía que tiene en internet dentro de la jaula, porque lo voy a torturar”.
Fluffy Hernández nació en Estados Unidos, al igual que Strickland, pero su familia es de México. Sin embargo, su relación con la tierra de sus abuelos va más allá de las raíces.
Hernández se siente mexicano. Sale a batallar al ring enfundado en verde, blanco y rojo, orgulloso de vestir los colores de México. Incluso contó que para poder hacer eso tuvo que conseguir los certificados de nacimiento de sus abuelos, y presentarlos a la promotora, y que eso lo tiene muy tranquilo. “Ahora estoy representando bien a México”, dijo.
Es tan fuerte su vínculo con el país que ya mostró su intención de ir a entrenar a la Ciudad de México, y adelantó que si vence a Strickland, pedirá volver a pelear la semana próxima, cuando la UFC lleve su espectáculo a la capital mexicana para una fiesta de las artes marciales mixtas bien latina.
Hernández no será el único representante latino en Houston.
En los combates preliminares también estará presente Yadier del Valle, de Cuba, midiéndose ante Jordan Leavitt en una pelea de peso pluma. Del Valle llega invicto, con 10 victorias en igual cantidad de presentaciones. Dos de ellas llegaron por nocaut y otras cuatro por sumisión. Las mi