Por Mohammed Tawfeeq y Nadeen Ebrahim, CNN
Irán amenazó este jueves con desatar “consecuencias peligrosas” después de que la Unión Europea designara formalmente al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés) como organización terrorista, en medio de una escalada de tensiones entre Teherán y las potencias occidentales.
Los ministros de Exteriores de la UE aprobaron la designación en una reunión en Bruselas, al describirla como una respuesta a la violenta represión de Irán contra las protestas antigubernamentales.
“La represión no puede quedar sin respuesta”, escribió en X la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, al anunciar la decisión. “Cualquier régimen que mata a miles de sus propios ciudadanos está trabajando hacia su propia desaparición”.
La designación coloca al IRGC en la misma lista terrorista que al-Qaeda, Hamas y el grupo Estado Islámico, dijo Kallas. “Si actúas como terrorista, también debes ser tratado como terrorista”.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, compartió ese sentir. “‘Terrorista’ es, en efecto, como se debe llamar a un régimen que aplasta en sangre las protestas de su propio pueblo”, afirmó.
En un comunicado difundido por la agencia estatal iraní (IRNA), el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán calificó la decisión de la UE como “ilógica, irresponsable y malintencionada”, y acusó a los líderes europeos de actuar en obediencia a las políticas de Estados Unidos e Israel.
El comunicado sostuvo que el IRGC ha desempeñado un papel central en el combate contra grupos extremistas, incluido el Estado Islámico, y advirtió que “las consecuencias peligrosas de esta decisión hostil y provocadora recaerán directamente sobre los responsables políticos europeos”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, acusó a los gobiernos europeos de escalar las tensiones y aumentar el riesgo de una guerra más amplia en Medio Oriente.
“Europa, en cambio, está ocupada avivando las llamas”, escribió Araghchi en X. Señaló que varios países trabajan para evitar una guerra total en la región, pero sostuvo que los Estados europeos no están entre ellos, argumentó.
Calificó la designación del IRGC como un “grave error estratégico” cometido a instancias de Estados Unidos y advirtió que Europa sufriría consecuencias severas si estalla un conflicto, incluido un aumento en los precios de la energía.
Formada en 1979 tras la revolución islámica de Irán, el IRGC opera por separado del resto de las Fuerzas Armadas iraníes y cuenta con su propio ejército, marina, fuerza aérea, servicios de inteligencia y fuerzas especiales. Su función es preservar la República Islámica y responde directamente al líder supremo de Irán, el ayatola Ali Jamenei.
Se estima que el IRGC cuenta con entre 150.000 y 190.000 efectivos, incluido un cuerpo expedicionario de élite conocido como la Fuerza Quds, que fue designado por separado como organización terrorista por Estados Unidos en 2007.
Además, una rama del IRGC conocida como Basij, una milicia paramilitar de voluntarios, tiene unos 450.000 miembros, según el Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Estados Unidos, y desempeña un papel clave en la represión de las protestas antigubernamentales.
La Guardia Revolucionaria ya había sido designada como “organización terrorista extranjera” por Estados Unidos en 2019, durante el primer mandato del presidente Donald Trump. En ese momento, Washington culpó a Irán por la muerte de 608 militares estadounidenses en Iraq entre 2003 y 2011 a manos de lo que denominó “proxies del IRGC”.
En un contexto de amenazas de Estados Unidos de atacar a Irán por segunda