Por Elizabeth Pérez, CNN en Español
Cuando se encienda la llama olímpica del pebetero ubicado en el estadio de San Siro el próximo 6 de febrero, marcando el inicio de la vigesimoquinta edición de los Juegos Olímpicos de Invierno, México será protagonista de una de las historias más conmovedoras y significativas del olimpismo: una madre y su hijo competirán juntos bajo la misma bandera. La estadounidense nacionalizada mexicana Sarah Schleper y su hijo Lasse Gaxiola serán la primera dupla madre-hijo en participar en una justa olímpica invernal.
Competirán en esquí alpino, siendo, además, los únicos representantes de esta nación norteamericana en esta disciplina. Se trata de un hecho extraordinario, tanto para el deporte mexicano como para la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno, porque más allá de los cronómetros y las posiciones finales, la presencia de ambos simboliza legado y herencia, remarcando la capacidad del deporte para construir historias que trascienden lo competitivo.
“Estábamos pensando mucho antes (que Lasse consiguiera la clasificación) en si podíamos lograrlo. Entonces, ya estamos aquí, y como que no lo podemos creer. La historia es única y es difícil pensar (en el hito) porque aquí estamos. Estamos viviéndolo”, contó a CNN Sarah Schleper desde su casa en Colorado.
Una imagen que, por así decirlo, simboliza el comienzo de este sueño conjunto y cambio de batón, fue una foto tomada durante la Copa del Mundo de esquí alpino en Lienz, Austria, en diciembre de 2011. Schleper había anunciado que se retiraría de las competencias una vez terminado el torneo. Así que, como acto de despedida, y por sugerencia de varias de sus compañeras esquiadoras, decidió bajar la montaña esquiando con su hijo Lasse, de entonces 4 años, en brazos. El momento quedó plasmado para la historia en la última carrera del eslalon femenino y es un recuerdo que atesora, especialmente, Lasse.
“Es algo muy especial para mí, porque siempre he esquiado con mi mamá. Me ha enseñado todo lo que sé sobre esquiar, e ir con ella a los Juegos Olímpicos es algo muy especial para mí, porque me toca dar algo de regreso ahí por todo lo que me ha enseñado. Eso es algo que me hace muy feliz”, reveló Lasse Gaxiola sentado junto a su madre en la charla con CNN.
La carrera como esquiador de Gaxiola sorprendió a pocos, ya que tiene como padres a Schleper y a Federico Gaxiola, ambos entrenadores de la disciplina. Federico es el entrenador del equipo nacional de México. Con apenas 17 años, Gaxiola será el atleta mexicano más joven en participar en la justa, luego de conseguir el boleto por su posición en el ranking de la Federación Internacional de Esquí y Snowboard (FIS, por sus siglas en inglés). Su primera competencia de FIS fue en Argentina, cerca del glaciar Perito Moreno, donde logró quedar sexto. Su más reciente carrera, justo antes de Milán-Cortina 2026, fue en casa, en Vail, quedando doceavo en eslalon gigante.
La carrera de su madre ha desafiado al tiempo. La esquiadora nació en el estado de Colorado en 1979 y tuvo su primera competencia oficial de FIS el 18 de agosto de 1995. Fue en el Coronet Peak de Nueva Zelandia, en la disciplina de eslalon gigante, donde Schleper quedó en la decimoctava posición y obtuvo sus primeros puntos.
Desde entonces, su presencia en las competencias fue constante, y resultó premiada con la clasificación a sus primeros Juegos Olímpicos en Nagano 1998. La esquiadora, que competía por esos años bajo la bandera de su país de nacimiento, Estados Unidos, quedó en la posición 22 en eslalon y no pudo terminar la competencia en eslalon gigante.
Participó en los siguientes tres Juegos Olímpicos: Salt Lake 2002, Torino 2006 y Vancouver 201