Por Eric Bradner, CNN
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, defendió este miércoles en un foro abierto en CNN las políticas de santuario de la ciudad y reiteró su demanda de que los agentes federales de inmigración abandonen la zona.
Los comentarios de Frey se producen mientras funcionarios estatales, locales y federales buscan formas de reducir las tensiones tras las muertes de Renee Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses que vivían en Minneapolis.
Frey habló el lunes con el presidente Donald Trump, quien pareció suavizar sus comentarios sobre el alcalde y el gobernador de Minnesota, Tim Walz.
Sin embargo, el tono de Trump cambió el miércoles, cuando afirmó que el alcalde está “jugando con fuego” al insistir en que la policía local no intervendrá en la aplicación de las leyes federales de inmigración.
Durante el foro, tres legisladores estatales republicanos también manifestaron que la culpa por el caos en Minneapolis es compartida entre la administración Trump y los líderes demócratas estatales y locales.
Y el fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, señaló que los funcionarios estatales aún no conocen los nombres de los agentes federales involucrados en la muerte de Pretti.
Tres líderes religiosos indicaron que estaban lidiando con la tarea de liderar una ciudad donde los residentes, en duelo, sienten una profunda ira.
El padre Jim Cassidy, de la Iglesia Comunitaria Católica de Santa Juana de Arco, afirmó que “el desafío es que nosotros, los clérigos, también podemos enfurecernos mucho”.
“Una de las cosas que les pido a las personas es que recuerden su propio poder”, apuntó la Reverenda Elizabeth Macaulay, pastora principal de la Iglesia Metodista Unida de la Avenida Hennepin. “Puede que yo no tenga la energía hoy, pero alguien a mi lado sí la tendrá, y juntos podemos superar esto. Lo creo firmemente. Y es horrible y duele”.
A continuación, seis conclusiones del foro de CNN:
Frey afirmó haber tenido una conversación “productiva” y “colegiada” con Trump el lunes. Sin embargo, el miércoles por la noche no se retractó en absoluto de su exigencia de que los agentes federales de inmigración abandonaran Minneapolis.
“Digo ahora lo mismo que dije entonces”, afirmó.
Frey tenía dos exigencias específicas. Primero, dijo que las autoridades estatales deberían liderar las investigaciones sobre las muertes de Good y Pretti. Indicó que desconfía de un Gobierno federal que “llegó a la conclusión desde el principio” de que esas muertes fueron actos de legítima defensa y que Good y Pretti eran terroristas internos.
También expresó su deseo de que la operación federal que ha visto a miles de agentes de inmigración invadir las Ciudades Gemelas -Minneapolis–Saint Paul- en las últimas semanas concluya rápidamente.
Frey declaró ante el público que lo había dicho en una reunión con el zar fronterizo de Trump, Tom Homan, a quien el presidente envió a Minnesota esta semana para supervisar las iniciativas de la administración en un intento por aliviar las tensiones tras la muerte de Pretti.
Frey dijo que una reunión entre Homan y funcionarios estatales y locales no acabó con un compromiso de terminar el esfuerzo federal “en un plazo determinado”.
“Pero”, dijo, “hubo un consenso general en el sentido de que la situación actual debe cambiar”.
Señaló que espera que se reduzca el número de agentes en Minnesota y que terminen los enfrentamientos violentos entre funcionarios federales y observadores locales.
“Pero lo creeré cuando lo vea”, apuntó Frey.
El miércoles, Trump atacó a Frey en las redes sociales, diciendo que estaba “jugando con fuego” después de que el alcalde demócrata en su tercer mandato dijera el martes que Minneapolis no cambiaría sus políticas de santuario y no ayu