Por Uriel Blanco, CNN en Español
Era una tarde familiar como muchas otras. Decenas de hombres, mujeres y niños se reunieron en un campo de fútbol en la comunidad de Loma de Flores, en Salamanca —un municipio del estado de Guanajuato, ubicado en el centro-oeste de México—, para disfrutar de un partido y de la convivencia dominical.
Sin embargo, alrededor de las 5:30 p.m. (hora local) del domingo 25 de enero, esa tarde familiar se convirtió en tragedia. Cuando el partido de fútbol ya había terminado y las personas convivían, un grupo armado llegó al campo y atacó, lo que dejó al menos 11 personas muertas y otras 12 heridas.
“Un lamentable y cobarde ataque en la comunidad”, dijo César Prieto, alcalde de Salamanca, en un mensaje en video horas después de los hechos.
Prieto aseguró que Salamanca está pasando por un “momento grave, una grave descomposición social” no solo por este ataque, sino porque el municipio vive una “ola de violencia”.
“El día de ayer (sábado 24 de enero), tuvimos cinco personas asesinadas en la comunidad de Cuatro de Altamira, una más en San Vicente de Flores y la semana pasada se dio también una amenaza de un artefacto explosivo en una instalación federal, particularmente en la puerta 4 de Pemex (Petróleos Mexicanos, empresa estatal que tiene una refinería en Salamanca), donde gracias a la intervención de las autoridades federales pudo ser desactivada y no causó daño alguno”, dijo Prieto sobre la situación de inseguridad en el municipio.
La Fiscalía de Guanajuato anunció que trabaja para esclarecer este ataque armado e indicó en un comunicado que abrió una investigación.
Afirmó además que “ya registra avances significativos” en las indagatorias.
La Fiscalía “lidera la investigación con absoluto rigor técnico y científico, garantizando que cada línea se explore y toda hipótesis se confirme o descarte con base en pruebas legales. En coordinación con autoridades federales, estatales y municipales, se refuerzan las acciones para proteger a la ciudadanía y preservar la tranquilidad de las comunidades”, señaló en X.
Patricia Barrón, madre de uno de los testigos del ataque armado en Loma de Flores, relató a medios de comunicación los momentos de angustia que vivió al recibir la llamada de su hijo desde el campo de fútbol.
“Mi hijo me habla espantado. Me dice: ‘Mamá, están atacando aquí a las personas, hay varios muertos. Manda a la Guardia (Nacional) por mí, nos estamos resguardando’”, comentó sobre la tarde del domingo.
Barrón dijo que el niño de su relato es su ahijado y tiene apenas seis meses de edad. Según sus palabras, lo iban a atacar, pero una de las personas que falleció lo protegió.
La víctima “lo pudo resguardar (al bebé), pero él sí perdió la vida”, agregó.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró el lunes que el Gabinete de Seguridad federal está coordinando esfuerzos con funcionarios estatales y fiscales para identificar a los responsables.
“El Gobierno de México, a través del Gabinete, está en coordinación con ellos (las autoridades locales), para poder dar con los responsables”, dijo Sheinbaum, y añadió que de momento el caso lo lleva la Fiscalía de Guanajuato.
Mientras tanto, la gobernadora