Por Juan Towfighi, CNN
La propuesta del presidente Donald Trump de imponer un límite del 10 % a las tasas de interés de las tarjetas de crédito durante un año ha tocado una fibra sensible en los debates sobre asequibilidad y ha preparado un posible enfrentamiento con Wall Street.
Un tope a las tasas podría ofrecer un alivio a corto plazo, aunque no está claro si abordaría de manera significativa la causa fundamental de las preocupaciones sobre asequibilidad.
Pero también podría llevar a los emisores de tarjetas a restringir la disponibilidad de crédito y las recompensas, lo que podría perjudicar el gasto del consumidor y el crecimiento económico.
“Un límite a las tasas de interés restringiría el acceso al crédito a quienes más lo necesitan y, francamente, tendría un impacto perjudicial en la economía”, señaló Mark Mason, director financiero de Citigroup, en una llamada con periodistas el miércoles.
Pero los defensores de la reforma dicen que un límite podría ahorrarles a los estadounidenses decenas de miles de millones al año.
“Los bancos están luchando porque esta es su gallina de los huevos de oro y de repente la gente está prestando atención al hecho de que están cobrando demasiado por las tarjetas de crédito”, manifestó Brian Shearer, director de competencia y política regulatoria en Vanderbilt Policy Accelerator.
La iniciativa de un límite del 10 % en la tasa impositiva es el último intento del presidente por abordar las preocupaciones de los estadounidenses sobre la asequibilidad, ante las próximas elecciones intermedias de este año.
Trump ya había promocionado la propuesta durante la campaña electoral de 2024.
Según Bankrate, la tasa promedio actual de las tarjetas de crédito es del 19,64 %.
Los legisladores ya han debatido este límite. Congresistas populistas como el senador independiente Bernie Sanders, el senador republicano Josh Hawley y la representante demócrata Alexandra Ocasio-Cortez han promovido, en diferentes momentos, proyectos de ley que limitan las tasas en diferentes porcentajes.
No está claro cómo Trump podría lograr ese límite, que según dijo quiere que entre en vigor el 20 de enero. La legislación requeriría que el Congreso actuara. La participación voluntaria necesitaría la aceptación de los emisores de tarjetas.
La Casa Blanca no respondió a las solicitudes de comentarios.
“Esta es una idea vieja y muy mala”, declaró a CNN el exsenador republicano Pat Toomey.
“Parece una forma de decir: ‘Miren lo que estoy haciendo con la asequibilidad. Estoy haciendo que sus tarjetas de crédito sean más asequibles’. Pero no va a funcionar”, apuntó Toomey. “Lo que va a resultar es que la gente tendrá menos acceso al crédito, punto”.
La fijación de las tasas de interés de las tarjetas es parte del modelo básico de los principales bancos y compañías de tarjetas de crédito.
“Si se reducen los límites, se restringirá el crédito, lo que significa que menos personas obtendrán tarjetas de crédito y el saldo disponible para ellas en esas tarjetas también se restringirá”, opinó Brian Moynihan, director ejecutivo de Bank of America, en la conferencia telefónica sobre ganancias de su compañía el miércoles.
“Hay que sopesar eso con lo que se intenta lograr en materia de asequibilidad. Todos estamos comprometidos con la asequibilidad”, indicó Moynihan. “Ese límite tendrá consecuencias imprevistas”.
Los ejecutivos de Citi y JPMorgan Chase fueron sinceros sobre su oposición a un tope en las tasas.
“No podemos apoyar un límite de tasas”, declaró Jane Fraser, presidenta y directora ejecutiva de Citigroup, durante la conferencia telefónica sobre resultados de la compañía el miércoles. “Y creo que, por lo que pudim