Por Annie Grayer, CNN
Bill y Hillary Clinton se negaron a testificar este martes en el Capitolio ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes en el marco de la investigación sobre Jeffrey Epstein, pese a la amenaza de legisladores de declararlos en desacato.
“Usted dirá que no es nuestra decisión. Pero ya la tomamos. Ahora le toca tomar la suya”, escribieron los Clinton en lo que parece ser un desafío al presidente republicano de la comisión, James Comer, quien fijó un plazo final esta semana para que comparecieran.
Comer dijo a periodistas este miércoles que la comisión se reunirá la próxima semana para avanzar con los procedimientos contra Bill Clinton, aunque dejó abierta la posibilidad de que la exsecretaria de Estado aún pueda cambiar de opinión.
La medida supone una escalada en los esfuerzos del panel por llevar al expresidente a una entrevista a puerta cerrada como parte de su investigación sobre Epstein. Los votos favorables a la acusación de desacato por parte de la Cámara de Representantes, controlada por el Partido Republicano, serían tanto simbólicos —como reprimenda a los Clinton— como una herramienta para obligarlos a testificar. También podría tener consecuencias legales si el expresidente sigue resistiéndose a cooperar y los tribunales o el Departamento de Justicia deciden tomar cartas en el asunto.
“Es importante señalar que esta citación fue votada de manera bipartidista por esta comisión. No fue algo que yo emitiera unilateralmente como presidente de la comisión. Fue aprobada por toda la Comisión de Supervisión de la Cámara en una votación unánime para citar al expresidente Clinton y a la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton”, dijo Comer. “Ahora se supone que Hillary Clinton debe presentarse mañana. Veremos qué sucede”.
Los Clinton expusieron sus objeciones personales y legales a la solicitud en una serie de cartas, obtenidas por CNN, firmadas por ellos y por sus abogados.
La pareja afirmó en las cartas que estaban siendo señalados de manera injusta y señalan que se han eximido siete comparecencias presenciales citadas previamente. Al calificar las citaciones de la comisión como “inválidas y legalmente inexigibles”, describieron lo que, según ellos, eran perjuicios sin precedentes impulsados por el Gobierno.
“Cada persona tiene que decidir cuándo ya ha visto o tenido suficiente y está lista para luchar por este país, sus principios y su gente, sin importar las consecuencias. Para nosotros, ese momento es ahora”, escribieron.
Más adelante añadieron: “De hecho, paralizar la cruel agenda de los republicanos mientras ustedes se esfuerzan más por aprobar una acusación de desacato contra nosotros que por investigar durante el último año sería nuestra contribución a la lucha contra la locura”.
Después de que el panel se reúna la próxima semana, el liderazgo republicano de la Cámara tendría que programar una votación en el pleno. Una votación de la Cámara en pleno para declarar a Clinton en desacato penal al Congreso implicaría una remisión al Departamento de Justicia, que tendría que decidir si procede penalmente.
El panel emitió citaciones de manera unánime a los Clinton en agosto para declaraciones y ha estado negociando de forma privada con sus abogados para intentar fijar una fecha para que ambos comparezcan a entrevistas a puerta cerrada.
Los Clinton afirmaron que “han intentado dar toda la poca información que tienen”.
“Lo hemos hecho porque los crímenes del señor Epstein fueron horribles”, dijeron a Comer. “Si el Gobierno no hizo todo lo posible para investigar y procesar estos crímenes, por la razón que sea, ese debería ser el foco de su trabajo: aprender por qué y evitar que vuelva a ocurrir. No hay evidencia de que usted esté haciendo eso”.
Comer, sin embargo, no se ha mostrado impresionado.
El presidente de la comisión ha señalado que Epstein visi