Por Ana María Cañizares y Fernando Ramos, CNN en Español
La muerte del capo mexicano Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), no solo marca un punto de quiebre en el mapa criminal de México, sino que proyecta un posible efecto dominó sobre los países del sur de América Latina que forman parte de su engranaje de producción, tránsito y exportación de cocaína, especialmente Ecuador y Colombia.
El golpe al liderazgo del CJNG desatará reacomodos dentro de sus estructuras y entre sus aliados regionales. La disputa por las rutas y el control territorial puede generar tensiones, renegociaciones y ajustes que afecten directamente a las operaciones de sus socios.
En este tablero inestable, los riesgos para cada país son distintos pero conectados. Ecuador, que ya registró en 2025 un récord histórico de homicidios y enfrenta un recrudecimiento de la violencia, podría ver un repunte en los enfrentamientos por el control de puertos y rutas del narcotráfico. Colombia, en cambio, podría sufrir alteraciones en los flujos de dinero que financian a los grupos armados que comercian cocaína con el CJNG.
Varios puertos ecuatorianos han sido apetecidos desde hace algunos años por carteles internacionales del narcotráfico que han encontrado en el país sudamericano un lugar perfecto para el tráfico de drogas y han echado raíces gracias al impulso de grupos criminales locales que funcionan como brazos operativos. Desde grandes carteles mexicanos, colombianos, mafias albanesas y otras de los Balcanes, italianas o brasileñas han visto al Ecuador como un punto de partida para cruzar océanos con droga.
Los carteles mexicanos Jalisco Nueva Generación y Sinaloa han sido identificados por las autoridades ecuatorianas y por el propio Departamento de Estado de Estados Unidos como las organizaciones que sirven de paraguas para los grupos internos asociados al crimen organizado cuyas estructuras mueven droga y millones de dólares cada año.
Tras la muerte este domingo del Mencho, líder del CJNG, luego de un operativo militar en Jalisco, en Ecuador surgen una serie de interrogantes sobre las repercusiones que puede tener esta baja en el país, el cual ya enfrenta el recrudecimiento de la violencia tras haber reportado en 2025 un número récord de homicidios en su historia.
En el país sudamericano, el CJNG posee un fuerte vínculo con la banda criminal Los Lobos y derivaciones de los grupos Chonekillers y Los Tiguerones. El propio Departamento de Estado de Estados Unidos, designó a Los Lobos como grupo terrorista y explicó en septiembre de 2025 su relación con el cartel mexicano.
“Los Lobos han estado involucrados en el tráfico de drogas, asesinados a sueldo y minería ilegal de oro y, además, brinda servicios de seguridad para el Cartel Jalisco Nueva Generación de México en apoyo a los esfuerzos del CJNG para dominar las rutas del tráfico de cocaína en la ciudad portuaria de Guayaquil”, señalaron las autoridades estadounidenses.
Los Lobos tienen presencia en las provincias costeras de Guayas, Manabí, El Oro, Santa Elena, Los Ríos, Esmeraldas, entre otras y han expandido sus operaciones ilícitas de minería ilegal en Azuay y zonas de la Amazonía. La Policía de Ecuador y las investigaciones de la Fiscalía, han vinculado a ciertos cabecillas de Los Lobos con el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio en 2023.
El exjefe de inteligencia del Ejército de Ecuador, Mario Pazmiño, dijo a CNN que considera que este golpe al Cartel Jalisco Nueva Generación va a traer un “coletazo” a las estructuras crimi