Por Danya Gainor, CNN
En los días transcurridos desde la desconcertante muerte de un joven de 18 años, los investigadores han emprendido un minucioso esfuerzo para reconstruir lo ocurrido en Horn Island, una remota isla barrera ubicada a unos 16 kilómetros de la costa de Mississippi.
La investigación ha avanzado rápidamente desde que Nolan Wells desapareció el 4 de julio en la isla, a la que había viajado con amigos de la escuela secundaria. Mientras ellos regresaron al continente, el cuerpo de Wells fue encontrado días después en el agua.
Ahora, la búsqueda de respuestas va mucho más allá de esa remota isla.
A medida que crece el interés público, los investigadores intentan reconstruir las últimas horas de Wells, mientras su familia continúa exigiendo transparencia y respuestas. La muerte del joven ha alimentado las especulaciones y la desconfianza, en parte por la compleja historia racial de Mississippi. y porque Wells parecía ser la única persona de color en una fotografía junto a sus amigos durante el viaje.
Esta es una cronología de los principales acontecimientos del caso y del estado de la investigación.
Wells se graduó en 2025 de la escuela secundaria Ocean Springs High School, en la localidad costera de Ocean Springs, en Mississippi, al este de Biloxi. Después ingresó al Southwest Mississippi Community College, donde jugaba como receptor abierto del equipo de fútbol americano, según The Associated Press.
La noche del 3 de julio, el adolescente preparó salmón para la cena de su familia antes de salir para pasar la noche con sus amigos, previo al fin de semana festivo.
“Fue un abrazo, un beso y se fue”, dijo su madre, Christine Wonsley.
Y, como innumerables estadounidenses en todo el país, Wells salió a celebrar el feriado del 4 de julio en el agua.
Se unió a sus amigos para un paseo en bote a Horn Island, una isla barrera protegida por el Gobierno federal, conocida por sus playas prácticamente intactas, su costa cambiante y su tranquilo aislamiento. Según su familia, era habitual que Wells visitara la isla con sus amigos.
Wells debía regresar a la universidad después del fin de semana festivo para comenzar los entrenamientos de cara a la próxima temporada de fútbol americano, dijo su padre, Elmore Wonsley, en una entrevista con “Good Morning America”.
En las fotografías tomadas ese día en el bote, el joven de 18 años sobresale entre sus amigos, con un brazo apoyado con naturalidad sobre sus hombros mientras sonríe a la cámara.
Pero cuando el grupo regresó al continente esa tarde, un día que había comenzado como una celebración terminó dando un giro inquietante: Wells no estaba con ellos. Su familia reportó su desaparición la noche del 4 de julio, después de recibir una llamada alrededor de las 11 p.m. de uno de sus amigos.
Lo que siguió fue una intensa búsqueda que pronto tendría un desenlace trágico.
A medida que pasaban las primeras horas sin respuestas, la madre de Wells recurrió a las redes sociales para publicar desesperados llamados de ayuda con el fin de obtener información sobre el paradero de su hijo. En una publicación la mañana del 5 de julio, Christine Wonsley dijo que ella y su esposo tenían en su poder el teléfono celular de su hijo y que habían viajado a la isla para buscarlo.
Esa noche, la angustiada madre publicó fotografías de Wells que, según dijo, fueron tomadas durante el paseo en bote del 4 de julio. En ellas, el adolescente, de 1,85 metros de estatura, sonríe a la cámara con un traje de baño azul y gafas de sol.
Ese mismo día, el Departamento del Sheriff del condado de Jackson anunció públicamente que estaba coordinando la búsqueda en la isla con la Guardia Costera de EE.UU. y el Departamento de Recursos Marinos de Mississippi.
El sheriff diría más tarde a The Associated Press: “Por lo que nos han dicho las personas con las que habla