Por Juan Carlos Arciniegas, CNN en Español
En esta época del año, sumado a los nunca bien cumplidos propósitos, suelo escuchar una queja entre algunos malhumorados cinéfilos: “este año no hubo buenas películas”. Pero esta vez, la queja no se ha sentido.
Y es que en el 2025 lo tuvimos todo… y en grande. Desde el regreso de James Cameron con su tercera entrega de “Avatar”, pasando por fenómenos del terror como “Weapons”, hasta varias joyas del cine independiente e internacional.
Claro, la preocupación con respecto a la asistencia a las salas de cine no amainó. Las cifras de cierre del año indican que las ventas no logran llegar a los niveles prepandémicos.
Y si antes la taquilla nacional en Estados Unidos registraba ingresos anuales de 10.000 u 11.000 millones de dólares, según la prensa especializada en Hollywood, esta vez la cifra no llega ni a los 9.000 millones.
Ya veremos qué nos depara el 2026, pero por lo pronto, aquí estamos para celebrar la cosecha del 2025.
“Las mejores películas del año” es el titular que abunda por estos días. Pero entiendo que el ejercicio de preparar estos listados es algo personal y subjetivo. Así que, en mi caso, optaré por contarles cuáles fueron mis favoritas.
Esta vez, elegir la película número uno fue un poco complicado. Más adelante les explicaré por qué. Y aunque nunca ha sido mi intención pronosticar a la gran ganadora del Oscar a través de mi preferencia, sí celebraría que la misma recibiera el galardón a mejor película del año.
Reitero: no pretendo adivinar. Pero si mi película número uno no lo logra, es muy probable que mi número dos sí. Por ahora, vamos con la número 10 del listado.
El género fantástico no es uno de mis favoritos, pero esta vez sí logré entrar al Pandora de James Cameron (“Avatar: Fire And Ash”) y empatizar con sus azules protagonistas. Si antes el aspecto tecnológico me distraía, esta vez superé prejuicios y me lancé en un fabuloso viaje.
Puntos extra para el director, al recordarnos que su trabajo con los actores es muy orgánico y que pese al tratamiento que luego reciben digitalmente, jamás pensaría en reemplazarlos por inteligencia artificial. Cameron tildó de horroroso lo que está ocurriendo en ese campo cuando de interpretaciones reales se trata.
La número nueve tuvo grandes detractores pues la señalaban de socavar los avances del movimiento “Me Too”. En mi opinión, “After the Hunt”, de Luca Guadagnino, vuelve a encender la alarma frente a prácticas que se encuentran aún arraigadas. Julia Roberts merecería aquí una nueva nominación al Oscar, pero me temo que los injustos intentos de cancelar la película borraron cualquier posibilidad de que esto ocurra.
La dupla de director y coguionista que el año pasado me dio la número uno, “The Brutalist”, regresa este año con otro relato épico. Esta vez, intercambian labores y es Mona Fastvold quien ocupa la silla de directora (mientras su pareja Brady Corbet la ayuda con el guion) para contar —a través de un inesperado musical— la vida, obra y milagros de la líder de una secta protestante en “El Testamento de Ann Lee”.
“Weapons”, de Zach Cregger, es la número siete de este conteo por ser la historia más entretenida, enigmática, divertida y atípica que ha dado el género del terror en mucho tiempo. Sí, se vale reír —y mucho— con la secuencia del final.
Cambiando de género, pero retratando una situación igualmente sobrecogedora, saltamos al sexto peldaño con “It Was Just An Accident”. Un dilema moral de consecuencias indelebles es la compleja situación en la que el director Jafar Panahi pone a todos sus personajes.
Te recomiendo que no leas y no indagues sobre la número cinco antes de verla. Me refiero a “Sirât”, del director Oliver Laxe. Es más, te diría que tampoco veas el tráiler. Lo único que tienes que saber es que se trata de un potente viaje existencial con música electrónica de fond