Por John Liu, CNN
Los drones fabricados en China han dominado los cielos de Estados Unidos durante años, y propietarios privados, departamentos de policía y bomberos los han utilizado en todo el país. Pero una nueva norma de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por las siglas en inglés) impedirá a los consumidores estadounidenses comprar la próxima generación de estos drones.
La FCC prohibió la importación y venta de todos los nuevos modelos de drones y equipos críticos fabricados por compañías extranjeras, incluido el mayor fabricante de drones del mundo DJI, al incluirlos en la denominada “lista negra” de entidades que se considera que “suponen un riesgo inaceptable para la seguridad nacional de Estados Unidos”.
La decisión de la FCC, aunque excluye los modelos ya aprobados para la venta y los que se utilizan actualmente, marca la culminación de años de gestiones para frenar los drones chinos, como los fabricados por DJI y otro importante fabricante de drones, Autel Robotics.
DJI ha expresado su decepción por la medida, que también podría molestar a muchos usuarios de drones en el país. DJI controla alrededor del 70 % del mercado global, según datos de la empresa de estudios de mercado Research and Markets. Más allá del uso en el sector público, los drones chinos se han utilizado ampliamente en Estados Unidos para tareas como inspecciones de infraestructura y construcción, monitoreo de cultivos, así como por videógrafos profesionales y aficionados.
En junio, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para acelerar la comercialización de las tecnologías de drones y ampliar la producción nacional de estos dispositivos “frente al control o la explotación extranjera”.
“El presidente Trump ha dejado claro que su administración actuará para garantizar la seguridad de nuestro espacio aéreo y liberar el dominio estadounidense de los drones”, declaró el presidente de la FCC Brendan Carr el lunes en X.
“Lo hacemos mediante una acción que no interrumpe el uso o la compra de drones previamente autorizados y con vías adecuadas para excluir los drones que no suponen un riesgo”, añadió.
La importación, venta o uso de modelos de dispositivos existentes previamente autorizados por el regulador de telecomunicaciones seguirá estando permitido y los consumidores podrán seguir utilizando cualquier dron adquirido legalmente con anterioridad, según ha informado la FCC.
El anuncio de esta semana se produce después de que la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2025, aprobada por el Congreso el año pasado, exigiera una revisión de seguridad de los equipos fabricados por DJI, Autel y otros fabricantes extranjeros de drones antes del 23 de diciembre de 2025.
Durante el último año, DJI ha enviado cartas a funcionarios estadounidenses, entre ellos el secretario de Defensa Pete Hegseth, en las que dio la bienvenida al escrutinio y a las evaluaciones necesarias de sus productos.
“Estamos listos para trabajar con ustedes, a ser abiertos y transparentes, y a proporcionar la información necesaria para completar una revisión exhaustiva”, escribió Adam Welsh, director de Política Global de DJI, en su última carta a principios de este mes.
Pero en lugar de las evaluaciones exhaustivas que esperaban la industria y DJI, la FCC afirmó que su decisión se basó en la determinación de un organismo interinstitucional del Poder Ejecutivo, convocado por la Casa Blanca, que concluy