Por Holly Yan, CNN
Ha pasado una semana desde que Nolan Wells y sus amigos realizaron un viaje con motivo del 4 de julio a Horn Island, una extensión de naturaleza virgen e inhabitada frente a la costa de Mississippi, carente de refugios, instalaciones o servicios de comunicación.
Sus amigos regresaron a casa. Wells, estudiante y receptor abierto (wide receiver) del Southwest Mississippi Community College, no lo hizo. Su cuerpo fue hallado el lunes por la mañana por un agente del Servicio de Parques Nacionales, boca abajo en el agua, cerca de la orilla.
Ahora quedan muchas preguntas sin respuesta: ¿por qué no regresó en la embarcación con sus amigos?, ¿por qué no llevaba consigo su teléfono móvil?, ¿se vio envuelto Wells en algún altercado?, ¿se separó del grupo para hablar con una chica en la isla?
Aunque el Departamento del Sheriff del condado de Jackson continúa investigando, la muerte de Wells ha avivado las especulaciones y la desconfianza, en parte debido a la conflictiva historia racial de Mississippi, al hecho de que Wells parecía ser la única persona de color en una fotografía del grupo durante el viaje, y a un comentario previo del sheriff indicando que no sospechaba de un acto delictivo, sin explicar los motivos.
“Esto no huele bien”, declaró el viernes el reverendo Al Sharpton en una conferencia de prensa. “Algunos dicen: ‘Reverendo, ¿están ustedes sacando a relucir el tema racial?’. Bueno, nosotros no estamos introduciendo el factor racial. Pero tampoco lo descartamos, porque no sabemos qué sucedió. Así que está bien que nos digan: ‘No se apresuren a decir que fue un acto racista’. Pero yo les digo: no se apresuren a decir que no fue racismo, porque no lo sabemos”.
Sin embargo, nada en el caso —salvo las especulaciones sobre la raza— resulta particularmente inusual, señaló Charles Ramsey, analista de temas policiales de CNN. Es bastante común que las fuerzas del orden tarden una semana o más en recopilar todas las pruebas y testimonios necesarios para determinar la causa de una muerte.
El sheriff del condado de Jackson, John Ledbetter, no respondió el viernes a las preguntas de CNN, como por ejemplo si ya se había interrogado a todos los amigos que acompañaron a Wells en el viaje. Sin embargo, Ledbetter declaró anteriormente a WXXV, una cadena afiliada a CNN, que “hará falta mucho trabajo arduo” para esclarecer este caso.
Esto es lo que dicho trabajo podría implicar:
Es importante entrevistar a cada uno de los amigos con los que viajaba Wells, a cualquier persona que estuviera en la playa en ese momento y a una joven con la que supuestamente él estaba hablando en la isla, señaló Ramsey.
“Tienen que entrevistarlos uno por uno, individualmente, para asegurarse de que la versión de los hechos sea coherente”, afirmó Ramsey, quien anteriormente dirigió los departamentos de Policía de Filadelfia y de la ciudad de Washington.
El abogado Ben Crump, representante de la familia de Wells, expresó su desconcierto ante la falta de detalles claros que han surgido en torno al caso.
“Una joven con la que él hablaba dice: ‘Bueno, Nolan dijo que iba a regresar para subir al barco con los chicos’. Los chicos dicen que Nolan les comentó que se quedaría hablando con la joven. Es una contradicción”, señaló Crump.
Uno de los aspectos más extraños del caso tiene que ver con el teléfono celular de Wells. Crump calificó de insólito que un adolescente no tuviera consigo su teléfono y destacó que los padres de Wells lograron localizar el aparato antes que la Policía.
Los padres afirmaron que los datos del historial de ubicación hallados en las aplicaciones del teléfono les plantearon dudas. Asimismo, expresaron s