Por Gonzalo Zegarra, CNN en Español
Los casos de hantavirus en Argentina llevan una tendencia en aumento en los últimos años, según datos del Ministerio de Salud, que registra en lo que va de la temporada 2025-2026 la cifra más alta y con mayor letalidad, lo que según expertos está estrechamente relacionado al cambio climático.
Las infecciones representan una zoonosis emergente debido a factores ambientales, que causan movimientos de los reservorios de ratones; habitacionales, como la expansión de viviendas en zonas donde habitan los roedores; o turísticos, como la mayor circulación de visitantes en lugares silvestres. “Hay cuestiones que tienen que ver con el cambio climático. En el caso de Argentina es muy claro, con los incendios (forestales) de la historia reciente, hace también que la fauna se movilice y busque otros lugares. También las poblaciones se van moviendo, empiezan a tener una exposición mucho mayor”, repasó el infectólogo Roberto Debbag, vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Vacunología.
En tanto, el Ministerio de Salud apuntó que “la distribución de los reservorios, junto con la creciente interacción humana con ambientes silvestres, la destrucción del hábitat, el establecimiento de pequeñas urbanizaciones en zonas rurales y los efectos del cambio climático, contribuye a la aparición de casos fuera de las zonas históricamente endémicas”.
La variedad de otros fenómenos climatológicos extremos como las sequías y episodios de lluvias intensas de los últimos años también crean condiciones que permiten que el hantavirus prospere, según expertos. Mientras los períodos secos hacen que los roedores salgan de su hábitat habitual para buscar alimento y agua, las lluvias dispersan semillas que atraen a los ratones que se alimentan de hojas.
“Cuando hay aumento de la precipitación, aumenta la disponibilidad de alimento. Y eso lleva a que aumentan las poblaciones de roedores. Y ahí si hay algún caso, hay algún roedor infectado, aumenta la posibilidad de que transmita el virus a otros roedores” y, a la larga, a los humanos, explicó a la agencia AP Raúl González Ittig, profesor de genética en la Universidad Nacional de Córdoba e investigador del organismo científico estatal CONICET.
Aun sin contar el brote del crucero, sobre la que todavía se desconoce dónde ocurrió la primera infección, la temporada en curso presenta las cifras más altas de los últimos años.
“A nivel nacional, la temporada 2025-2026 (que comenzó en junio pasado) muestra una cantidad de casos que se ubica, durante casi todo el período analizado, por encima del umbral de brote, con un incremento sostenido de los casos acumulados a lo largo de la temporada”, reportó el Ministerio de Salud.
La temporada ya registra 101 casos confirmados, según el último boletín epidemiológico publicado el lunes. Es casi el doble que el registrado en el mismo período anterior de la temporada anterior (57).
Durante muchos años, el hantavirus tuvo gran visibilidad pública asociada a la Patagonia, especialmente porque es donde circula en gran medida el virus Andes, y es donde ocurrió un importante brote a fines de 2018 con decenas de contagiados y 11 muertos. Sin embargo, la mayoría de infecciones de los últimos años han sido reportadas en las regiones Centro y Noroeste, de acuerdo con los informes epidemiológicos.
Los registros de la temporada indican que la mayoría de las infecciones fueron localizadas en la región Centro, con 42 casos en la provincia de Buenos Aires. Pero la tasa de incidencia más elevada