Por Christopher Lamb y Jennifer Hansler, CNN
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, mantuvo una reunión con el papa León XIV este jueves, en medio de un periodo histórico de tensión entre Washington y el Vaticano.
La visita de Rubio se produce tras las extraordinarias críticas del presidente Donald Trump hacia el primer papa estadounidense en los 2.000 años de historia de la Iglesia Católica, críticas que surgieron después de que el pontífice expresara su oposición a la operación militar estadounidense en Irán.
León XIV también ha continuado abogando por los intereses de los refugiados e inmigrantes, en marcado contraste con la postura de la administración Trump.
El avión de Rubio aterrizó en Roma el jueves por la mañana —coincidiendo además con la víspera del primer aniversario de León como papa—, tras lo cual el secretario de Estado se dirigió al Palacio Apostólico, residencia oficial del papa, donde tuvo lugar el encuentro.
Antes de su partida, el máximo diplomático estadounidense desestimó la idea de que la reunión con el papa León XIV constituya un intento de dar un reinicio a las relaciones diplomáticas con el Vaticano, entidad en la que Estados Unidos ha confiado como socio humanitario durante años. No obstante, reconoció que “hay mucho de qué hablar con el Vaticano”, incluido el tema de Cuba.
“El viaje, en realidad, no está vinculado a nada más que al hecho de que resulta normal para nosotros mantener un diálogo con ellos”, declaró Rubio durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca el pasado martes.
Su viaje a Roma y al Vaticano tiene lugar en un momento en que Trump no solo ha arremetido contra el papa por sus opiniones sobre la guerra, sino que también ha fustigado a los aliados europeos históricos de Estados Unidos, poniendo a prueba la relación transatlántica de formas no vistas en décadas. El viernes, Rubio se reunirá con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en un contexto de críticas continuas por parte de Trump respecto a lo que él ha calificado como la falta de apoyo de Italia a la guerra de Estados Unidos contra Irán.
Tras este encuentro, se espera que Rubio también se reúna con otros altos funcionarios del Vaticano, incluido el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede.
Esta es la segunda reunión entre Rubio, católico devoto, y el papa nacido en Chicago, así como el primer encuentro conocido entre un miembro de la administración y León XIV en casi un año. Rubio y el vicepresidente J.D. Vance se habían reunido con él tras su misa de investidura el año pasado.
El martes, León XIV afirmó que la gente es libre de criticarlo, aunque deberían “hacerlo apegándose a la verdad” y que “la misión de la Iglesia es predicar el Evangelio y la paz”. Respecto a las declaraciones de Trump sobre las armas nucleares, el papa señaló que la Iglesia lleva años “manifestándose en contra de todas las armas nucleares, por lo que no cabe duda alguna al respecto”. El martes, Rubio restó importancia al último ataque verbal de Trump.
Desde su elección el pasado mes de mayo, el primer papa estadounidense no ha mantenido ningún contacto directo —según consta en los registros públicos— con Trump. El Vaticano ha dejado claro que no habrá visita papal a Estados Unidos en 2026, debido en gran medida a las elecciones de mitad de mandato que se celebrarán en noviembre, dado que el papa no suele visitar países en el periodo previo a unos comicios.
Las tensiones también han ido en aumento tras conocerse la noticia de que, el pasado 22 de enero, el Pentágono mantuvo una reunión inusual con quien fuera entonces el embajador papal en Estados Unidos. Si bien tanto el Vaticano como el Pentágono desmintieron algunos de los detalles difundidos por la prensa sobre lo allí tratado, una fuente vaticana describió la reunión a CNN como “sin precedentes” y “tensa”.
Fuentes oficiales señalan que l