Por Matt Egan, CNN
Shirley Modlin fundó su empresa manufacturera hace 20 años en su garaje, junto con su esposo. Ahora, teme que la compañía no sobreviva.
La pequeña empresa de Modlin, con sede en Powhatan, Virginia, enfrenta importantes retrasos en la recepción de componentes y aumentos de precios de hasta un 400 %, factores que ella atribuye a los aranceles. Le resulta difícil trasladar esos costos a sus clientes y se ha retrasado 90 días en los pagos a sus proveedores.
“Todo sufre retrasos o tiene precios desorbitados. Los clientes están furiosos. Nos está matando”, declaró Modlin, propietaria de 3D Design and Manufacturing, en una entrevista telefónica con CNN.
Los pequeños negocios familiares se encuentran bajo una presión creciente debido a la confluencia de varios factores: los aranceles, las altas tasas de interés, el elevado costo del seguro médico y, ahora, el vertiginoso aumento de los costos energéticos.
Las pequeñas empresas con menos de 10 empleados han recortado puestos de trabajo durante 13 meses consecutivos, según un nuevo análisis realizado por el personal demócrata del Comité Económico Conjunto del Congreso de EE.UU., que fue compartido en primicia con CNN.
Esto representa un cambio drástico respecto al repunte de optimismo en las pequeñas empresas que siguió a la victoria del presidente Donald Trump, en 2024.
Modlin ya tuvo que renunciar a otorgar aumentos salariales a sus trabajadores este año. Ahora, se ve obligada a contemplar una opción que antes resultaba impensable: vender el negocio o despedir a alguno de sus maquinistas altamente calificados.
“Estoy intentando sobrevivir. No puedo dormir por las noches”, afirmó Modlin.
Trevor Frampton es propietario, junto con su esposa, de una tienda de alimentos y artículos para mascotas en Santa Rosa, California. No han podido trasladar los costos a los consumidores —quienes disponen de escasos recursos económicos— por temor a que estos recurran, en su lugar, a grandes competidores o a opciones de comercio electrónico.
Ahora, Frampton está considerando despedir a algunos empleados por primera vez en una década.
“Algo anda muy mal en esta economía en este momento. Mis clientes compran menos y optan por productos más económicos”, señaló Frampton. “La única opción que me queda es reducir la plantilla y eso me revuelve el estómago”. El empleo en los pequeños negocios familiares se desplomó en 292.200 puestos de trabajo tan solo en 2025, según el análisis del Comité Económico Conjunto del Congreso de EE.UU., basado en el Índice de Pequeñas Empresas de Intuit QuickBooks. Esta cifra representa la mayor caída registrada desde que comenzó el seguimiento, hace una década. En comparación, estos pequeños negocios perdieron 87.800 empleos, en 2024.
De hecho, estas empresas de menor tamaño recortaron cuatro veces más empleos el año pasado que en 2020, durante la pandemia, según los datos de Intuit. Dichos datos se basan en una muestra de pequeñas empresas que utilizan QuickBooks para gestionar sus nóminas y facturas.
Sin embargo, una métrica diferente de ADP —que realiza un seguimiento de empresas ligeramente más grandes (aquellas que emplean entre una y 19 personas)— revela un aumento de 526.000 empleos el año pasado. ADP informó que estas pequeñas empresas han añadido 236.000 puestos de trabajo en lo que va del año, incluidos 43.000 empleos, en el mes de abril.
Trump había prometido implementar una combinación de alivio fiscal y desregulación que desencadenaría un auge del empleo en los pequeños negocios locales.
Durante su intervención en un evento de la Semana Nacional de las Pequeñas Empresas, celebrado esta semana, Trump elogió los esfuerzos del Gobierno para reducir la burocracia, recortar impuestos y permitir que