Por Isabelle Khurshudyan, Zachary Cohen y Kylie Atwood, CNN
La administración Trump se está preparando para utilizar contratistas militares privados para proteger los activos de petróleo y energía en Venezuela en lugar de desplegar tropas estadounidenses, según dos fuentes familiarizadas con los planes.
La iniciativa representa un beneficio potencial para las empresas de seguridad con experiencia en la región y vínculos con la administración.
Si bien el presidente Donald Trump no ha descartado una posible presencia militar estadounidense en Venezuela, fuentes cercanas al mandatario afirman que se muestra receloso de mantener tropas del Pentágono sobre el terreno durante un período prolongado.
Esto plantea un posible problema para la Casa Blanca tras la captura del presidente derrocado Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Mientras presiona a las grandes compañías petroleras para que reinviertan en la debilitada industria petrolera de Venezuela, la administración debe convencerlas de que puede brindarles el tipo de garantías que necesitarán para operar allí con seguridad, no solo durante meses, sino durante años.
Reanudar la producción petrolera del país será clave para la visión de Trump de una Venezuela pos-Maduro. Pero hacerlo requerirá un plan claro sobre cómo proteger los valiosos activos petroleros de los cárteles de otros actores hostiles en medio del vacío de poder creado por Trump al tomar el poder en la nación sudamericana.
Las conversaciones sobre cómo asegurar esos activos se encuentran en sus primeras etapas, según fuentes.
Aun así, varias empresas de seguridad privada ya compiten para involucrarse en la presencia estadounidense en Venezuela, informó otra ersona familiarizada con el asunto.
El interés es alto dado el potencial de ganancias. Durante la guerra de Iraq, Estados Unidos gastó unos US$ 138.000 millones en contratistas privados de seguridad, logística y reconstrucción.
La semana pasada, el Departamento de Defensa emitió una solicitud de información a los contratistas sobre su capacidad para apoyar posibles operaciones militares estadounidenses en Venezuela, de acuerdo con la fuente.
Los contratistas también están en contacto con la oficina de operaciones de construcción en el extranjero del Departamento de Estado para manifestar su interés en brindar seguridad en caso de que la embajada estadounidense en Venezuela reabra sus puertas.
El Pentágono se negó a hacer comentarios para esta historia.
Queda por ver qué empresas serán finalmente seleccionadas para esos puestos de seguridad, pero una fuente familiarizada con la situación señaló que varias ya están bien posicionadas.
Entre ellas, según la fuente, se encuentra Grey Bull Rescue Foundation, un grupo de veteranos de las fuerzas especiales estadounidenses que ayudó a la líder opositora y premio Nobel Read more