Por Clare Duffy, CNN
Para prepararse para una consulta, el Dr. Alexander Ryu, médico de medicina interna de Mayo Clinic, a menudo debe revisar decenas o incluso cientos de páginas de historiales médicos.
Muchos pacientes acuden a esta prestigiosa clínica en busca de una tercera o cuarta opinión, trayendo consigo documentos desordenados provenientes de otros sistemas de salud. Una nueva herramienta de inteligencia artificial está ayudando a los médicos a analizar estos registros con mayor rapidez: genera resúmenes relevantes del paciente, organiza los documentos cronológicamente y facilita su búsqueda.
El Dr. Ryu señaló que la herramienta, denominada Record Time, le permite ahorrar entre 5 y 30 minutos de preparación por consulta, dependiendo de la complejidad del caso. Y ese es tiempo que puede dedicar a interactuar directamente con el paciente. Además, Record Time ayuda a garantizar que no se pasen por alto detalles importantes —quizás ocultos en el expediente— que podrían influir en las recomendaciones de tratamiento y pruebas.
“Recibimos un volumen enorme de estos registros, decenas de millones de páginas al año, y necesitábamos una forma de localizar la información importante en ellos”, afirmó el Dr. Ryu, quien también se desempeña como vicepresidente de innovación del Departamento de Medicina de Mayo Clinic.
Las aplicaciones relacionadas con la salud son consideradas una de las áreas de innovación más prometedoras para la IA. Google, OpenAI, Anthropic y otras empresas han lanzado funciones de chatbot que actúan como asistentes de salud, y decenas de millones de personas recurren a la IA para resolver dudas médicas. Los líderes de Silicon Valley también suelen hacer afirmaciones audaces sobre la capacidad de la IA para curar el cáncer y otras enfermedades. Sin embargo, estas declaraciones a menudo parecen más estrategias de marketing, dado que los grandes actores del sector se centran principalmente en otras aplicaciones para consumidores y empresas.
Pero “Record Time” es solo una de las formas en que Mayo Clinic —uno de los sistemas hospitalarios más reconocidos del mundo— utiliza la IA con la esperanza de mejorar la atención al paciente y, en última instancia, salvar vidas. El hospital colabora con empresas como Microsoft y Scale AI para aprovechar su enorme volumen de historiales clínicos e investigaciones en el desarrollo de herramientas de IA.
Actualmente, hay unos 150 modelos de IA implementados en el hospital, según el Dr. Matthew Callstrom, radiólogo y director médico del programa de IA generativa de Mayo Clinic.
El uso de la IA en el ámbito sanitario no está exento de polémica, ya que plantea importantes interrogantes sobre la precisión y la privacidad de los pacientes.
Traci Tamiko Eto, exdirectora de operaciones de investigación de Mayo Clinic, demandó al hospital a principios de este mes: alegó haber sufrido represalias por expresar su preocupación sobre la privacidad y la supervisión de algunos sistemas de IA de la institución.
Andrea Kalmanovitz, portavoz de Mayo Clinic, declaró que el hospital no hace comentarios sobre litigios en curso, pero señaló que está “comprometido con el desarrollo y la implementación responsables de la IA, integrando la privacidad, la seguridad, la transparencia y el cumplimiento normativo en todos los procesos”.
“Nuestras actividades de investigación e innovación clínica se llevan a cabo de conformidad con las leyes y normativas vigentes, y mantenemos nuestro firme compromiso de honrar la confianza que los pacientes depositan en nosotros y de respetar su privacidad”, afirmó Kalmanovitz en un comunicado.
Parte de lo que hace que la IA sea tan útil en la salud y la medicina es que esta tecnología destaca en la identificación de tendencias dentro de grandes volúmenes de datos, señaló Jason Droege, director ejecutivo de Scale AI, empresa que colaboró con Mayo Clinic para de