Por Sandee LaMotte, CNN
Un nuevo estudio descubrió que la gran mayoría de los alimentos, bebidas y refrigerios para bebés que se venden en Estados Unidos para niños de 6 a 36 meses son ultraprocesados y podrían contener aditivos cada vez más vinculados a posibles daños para la salud.
Más del 70 % de los 651 alimentos examinados para el estudio contenía aditivos que, según investigaciones recientes, se han vinculado con “inflamación y alteraciones en el microbioma intestinal”, afirmó la primera autora, Elizabeth Dunford, profesora adjunta de Nutrición en la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill.
“Lo que me sorprendió fue que el ingrediente principal en el 71 % de estos alimentos para bebés no era una fruta ni una verdura, sino uno o más aditivos”, explicó Dunford, quien también es consultora del Instituto George para la Salud Global, creador de FoodSwitch, una aplicación que contiene información nutricional de miles de productos en todo el mundo.
“Sabemos que el intestino de los bebés no está lo suficientemente desarrollado como para poder procesar los aditivos como lo haría el estómago de un adulto”, añadió. “No hay necesidad de estos aditivos; son simplemente cosméticos, diseñados para que la comida parezca más atractiva”.
Los nombres y marcas de los alimentos para bebés no se revelaron en el estudio publicado este miércoles en la revista Nutrients, revisada por pares.
Un número similar de alimentos para bebés del estudio se clasificaron como alimentos ultraprocesados (UPF., por sus siglas en inglés). Algunos ejemplos incluyen galletas de animales y pescado, bocaditos y yogures azucarados. Los expertos afirman que los fabricantes diseñan los alimentos ultraprocesados para que sean extremadamente agradables al paladar, lo que dificulta “comer solo uno”.
Alrededor del 62 % de los alimentos que consume un niño estadounidense son ultraprocesados, según un informe reciente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. Las preferencias alimentarias comienzan en los primeros años de vida, por lo que los hallazgos del estudio son alarmantes, afirmó Jane Houlihan, directora de Investigación de Healthy Babies, Bright Futures, una alianza de organizaciones sin fines de lucro, científicos y donantes con la misión de reducir la exposición de los bebés a sustancias químicas neurotóxicas.
“Los bebés expuestos a alimentos ultraprocesados aprenden a preferir el azúcar y los sabores artificiales a los alimentos naturales y ricos en nutrientes que sientan las bases para una vida de alimentación saludable”, afirmó Houlihan. “Las empresas de alimentos para bebés deberían facilitar, no dificultar, que las familias elijan opciones saludables”.
Estudios han demostrado que consumir tan solo un 10 % más de calorías diarias de alimentos ultraprocesados (aproximadamente una porción) puede estar asociado con un 50 % más de riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares. También existe un 55 % más de probabilidad de obesidad y un 40 % más de probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2.
La Asociación de Marcas de Consumo, que representa a los fabricantes de alimentos para bebés y otros productos, declaró a CNN en un correo electrónico que “actualmente no existe una definición científica consensuada de alimentos ultraprocesados”.
“Los fabricantes de alimentos se adhieren a los rigurosos estándares de seguridad basados en la evidencia y a la política nutricional establecida por la FDA [Administración de Alimentos y Medicamentos] para ofrecer productos seguros, asequibles y convenientes de los que las familias dependen a diario”, declaró Sarah Gallo, vicepresidenta sénior de la asociación.
Los aditivos alimentarios incluyen conservantes para resistir el moho y las bacterias; emulsionantes para evitar la s