Por Sophie Tanno e Ivana Scatola, CNN
Toluwa estaba esperando su vuelo en una sala del aeropuerto en Washington cuando, según dijo, fue abordada por un desconocido.
Ambos empezaron a conversar y, después de un rato, ella accedió a intercambiar números con él. No fue hasta que llegó a casa y buscó sus redes sociales que descubrió que él había publicado varios videos de sí mismo intentando ligar con mujeres en aeropuertos.
Estos videos fueron grabados usando una cámara incorporada en sus gafas inteligentes, que parecen gafas normales y corrientes y que, aunque todavía son relativamente poco comunes, están ganando popularidad.
“Me puse a investigar, encontré su TikTok. Descubrí que hace estos videos de ‘rizz’,” dijo Toluwa, usando un término de jerga popular derivado de “carisma” para referirse a videos en redes sociales que muestran a hombres acercándose a mujeres en público e intentando conquistarlas. Toluwa pidió ser identificada solo por su primer nombre por razones de privacidad.
Mientras seguían en contacto por mensajes, Toluwa contó que el hombre le envió el video que había grabado de ella sin su conocimiento, diciendo que quería “consultarla” antes de compartirlo en línea.
Ella dijo que él intentó convencerla de que le diera su consentimiento para hacerlo; sin embargo, a pesar de que ella no estuvo de acuerdo explícitamente, él lo subió a las redes sociales. “Se viralizó y llegó al punto en que la gente empezó a mandarme este video, alguien se me acercó en Union Market, que es un espacio grande en Washington, y me lo puso en la cara y me preguntó, ¿eres tú?”.
Las redes sociales están llenas de videos de hombres grabándose a sí mismos acercándose a mujeres en espacios públicos e intentando coquetear con ellas o pidiéndoles su número. En muchos casos, los videos se graban y suben a plataformas como TikTok e Instagram sin el permiso o conocimiento de la persona grabada.
Estos videos, a menudo grabados desde el punto de vista del hombre que se acerca a una persona, acumulan miles y, en algunos casos, millones de visualizaciones. Una vez publicados, pueden atraer comentarios misóginos.
Aunque el concepto del “pick-up artist” no es nuevo, los expertos están dando la voz de alarma sobre el auge de los llamados “manfluencers” que graban a mujeres de manera encubierta para crear contenido misógino en Internet.
El término “manfluencer” describe a un amplio grupo de figuras en redes sociales que crean contenido dirigido a hombres. Mientras que algunos publican contenido inofensivo como rutinas de gimnasio y consejos de autoayuda, otras cuentas son más siniestras.
En este ámbito digital, las mujeres suelen ser presentadas “como una conquista, un premio o una recompensa”, dijo a CNN Stephanie Wescott, académica feminista, escritora y conferencista, y profesora de Educación, Cultura y Sociedad en la Universidad Monash de Australia.
Las gafas inteligentes pueden ser una herramienta ideal para estos creadores de contenido porque envían un mensaje claro sobre el poder, advirtió. Es decir, que los hombres pueden “estar observando, grabando y, por lo tanto, controlando la imagen de las mujeres en espacios públicos sin que ellas lo sepan y, en consecuencia, mostrando que los espacios públicos pertenecen a los hombres”.
Para Wescott, este fenómeno representa otro ejemplo del abuso de la tecnología con perspectiva de género, y un peligro para las mujeres que es difícil de anticipar. “El peligro es la pérdida de autonomía corporal sin siquiera ser consciente de lo que está ocurriendo”