Por Christian Edwards, CNN
Donald Trump ha acusado al Reino Unido de actuar con “estupidez” por su plan de ceder la propiedad de las islas Chagos, incluida la base aérea estadounidense de Diego García, a Mauricio.
“De manera sorprendente, nuestro ‘brillante’ aliado de la OTAN, el Reino Unido, está planeando actualmente regalar la isla de Diego García… SIN NINGUNA RAZÓN. No hay duda de que China y Rusia han tomado nota de este acto de debilidad total”, escribió Trump la madrugada del martes en Truth Social.
“Que el Reino Unido regale un territorio extremadamente importante es un acto de GRAN ESTUPIDEZ”, añadió, citando esta decisión como otra razón por la cual Washington debería tomar el control de Groenlandia.
La repentina oposición de Trump al plan sobre las islas Chagos ha reavivado un intenso debate en Reino Unido, pese a que el propio mandatario había elogiado el acuerdo el año pasado como un “logro monumental”.
Las islas Chagos forman un archipiélago ubicado en el centro del océano Índico, a más de 1.000 millas (1.600 kilómetros) al noreste de Mauricio. Reino Unido tomó control de las islas junto con Mauricio en 1814, bajo el Tratado de París, tras la derrota de Napoleón.
En 1965, un acuerdo de la Guerra Fría entre Estados Unidos y Reino Unido separó las islas Chagos de Mauricio, manteniendo el control del archipiélago y rebautizándolo como el Territorio Británico del océano Índico. Con el paso del tiempo, muchos chagosianos fueron expulsados de las islas para dar crear una base militar, y la mayoría se reasentó en Mauricio. Aunque Mauricio obtuvo su independencia en 1968, las islas Chagos permanecen bajo control británico.
Con la esperanza de frenar la influencia militar soviética en la región, Estados Unidos y el Reino Unido construyeron una importante base en Diego García en 1971. Considerada uno de los activos en el extranjero más importantes —y más secretos— de Estados Unidos, Diego García ha sido utilizada para lanzar dos invasiones a Iraq, ha servido como punto clave de aterrizaje para bombarderos en misiones en Asia y se ha relacionado con los esfuerzos de extradición de Estados Unidos.
Durante décadas, Mauricio ha reclamado la soberanía de las islas y ha llevado el caso ante tribunales internacionales. En 2019, la Corte Internacional de Justicia —el máximo tribunal de la ONU— dictaminó que Reino Unido debe devolver las islas Chagos a Mauricio “lo más rápidamente posible”. En su fallo, el tribunal señaló que esta medida permitiría a Mauricio “completar la descolonización de su territorio de una manera coherente con el derecho de los pueblos a la autodeterminación”.
Aunque el dictamen no es jurídicamente vinculante, el Reino Unido ha enfrentado una creciente presión internacional para renunciar al control del archipiélago. Gobiernos británicos sucesivos —tanto conservadores como laboristas— han sostenido que se trata de una prueba del compromiso del país con el derecho internacional.
Solo a Diego García. Según los términos de un tratado aprobado y firmado por el primer ministro británico, Keir Starmer, y su homólogo mauriciano en mayo de 2025, el Reino Unido transferirá la soberanía de todas las islas Chagos a Mauricio.
Sin embargo, Reino Unido pagará a Mauricio 101 millones de libras esterlinas (US$ 136 millones) al año por un arrendamiento de 99 años de la base militar en Diego García, lo que permitirá que el Reino Unido y Estados Unidos continúen utilizando la instalación.
En ese momento, el Departamento de Estado de EE.UU. dijo que Washington “acogía con beneplácito” el acuerdo entre el Reino Unido y Mauricio.
“Tras una revisión interinstitucional exhaustiva, el Gobierno de Tr