Por Federico Leiva, CNN en Español
Catorce equipos sobreviven en la temporada 2025/2026 de la NFL, la liga de fútbol americano en Estados Unidos. Son los conjuntos que desde este fin de semana irán a la caza del trofeo Vince Lombardi, que se decidirá el domingo 8 de febrero en Santa Clara, California. Ya sea por defensa, ataque, talento individual o maestría de los entrenadores, cada una de estas franquicias llega a los playoffs con sus puntos fuertes y débiles.
Si Denver llegó al número 1 de la Conferencia Americana, es por obra y arte de un estratega brillante como Sean Payton, el exentrenador en jefe de los Saints de Nueva Orleans, con los que ganó un Super Bowl. Desde su llegada en 2023, los de Colorado han ido en ascenso: en 2024 llegaron a postemporada por primera vez desde 2015 y perdieron en la Ronda de Comodines, y ahora ganaron su división y jugarán directamente en la Ronda Divisional.
La mente de Payton ha sido clave para moldear al quarterback de la franquicia, Bo Nix, un novato que en apenas un año ha borrado dudas y ratificado que tiene con qué ser mariscal de campo titular en la NFL. Con Payton, Nix ha reducido su margen de error, destacando también su buena toma de decisiones.
Sin embargo, en el campo de juego, los Broncos también tienen un as de espadas: la defensa. Denver tiene a la tercera defensiva que menos yardas permite por partido a sus rivales y la segunda que menos yardas por tierra habilita. Números que ameritan un Super Bowl.
En contra: no han tenido resultados rutilantes ante verdaderos contendientes al título. Parecía que los triunfos ante los Chiefs lo eran, pero los de Kansas City han sido una decepción mayúscula de principio a fin esta temporada. Otro factor a tener en cuenta será cómo reaccionará su joven quarterback si queda obligado a una remontada grande. Por eso, la defensiva estelar no puede fallar.
Los Patriots están de vuelta. No será con Tom Brady, pero tampoco es que Drake Maye esté dejando mucho por desear. De hecho, el joven mariscal de campo, que está en su segundo año en la NFL, es fuerte contendiente al premio MVP (jugador más valioso) de la temporada regular, y números no le faltan: 4.394 yardas por pase, 31 touchdowns y apenas ocho intercepciones.
Los de Nueva Inglaterra, que venían de varias temporadas paupérrimas, encontraron en una cara conocida el camino a la redención: Mike Vrabel, un entrenador que ya había demostrado en los Titans de Tennessee que podía armar buenos equipos, incluso con poco talento. En los Patriots encontró en Maye y Stefon Diggs una dupla a explotar y así lo hizo, combinándola con dos corredores de gran calibre como TreVeyon Henderson y Rhamondre Stevenson. Los Pats corren y pasan, y cuando un equipo tiene ambas cosas, se vuelve impredecible para el rival.
En contra: la derrota ante los Bills fue algo más que la razón por la que quedaron segundos en la general. La caída en casa ante el rival más serio de la división pegó fuerte por la escasa reacción ante la remontada rival, que marcó 24 puntos consecutivos sin respuesta. Probó que, si la defensa no logra poner bajo presión al mariscal de campo rival, la cosa se puede poner fea. La falta de experiencia de Maye en postemporada puede ser otro obstáculo a superar.
El gran presente de Trevor Lawrence es la principal razón de los Jaguars para ilusionarse con llegar lejos. El quarterback finalmente está, en su quinto año en la NFL, mostrando todo el potencial que se esperaba de una primera selección global de Draft. El talento de Lawrence se ha visto principalmente en la recta final de la temporada, con numerosos pases de anotación y carrera que pusieron a Jacksonville a soñar con el número 1 de la Americana.
Además de su brazo y sus piernas, Lawrence tiene otra arma que suele explotar: el corredor estrella Travis Etienne, compañero suyo en los Tigers de Clemson qu