Por Gonzalo Zegarra, CNN en Español
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, borró de plano este domingo la posibilidad de realizar nuevas elecciones en el país, con el objetivo explícito de cerrarle el paso a la oposición, que desde hace años denuncia elecciones fraudulentas y falta de libertades civiles.
El mandatario afirmó que los opositores están “agazapados”, la mayoría en el exilio.
“Ya quisieran ellos ganar elecciones para hacer reales (ganar dinero) con las escuelas. Pero que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones, para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el gobierno, atrapar el poder”, indicó durante un acto en Managua en conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista.
Ortega, un exguerrillero de 80 años que gobierna desde 2007, anunció que la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, trabajará para la aprobación de “leyes para que le pongan un muro, un bloque a los golpistas, a los vendepatria”. Y agregó: “por mucha plata que le den los yanquis (EE.UU.), no podrán”.
Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre, pero las profundas enmiendas constitucionales (criticadas por la ONU, la OEA y la oposición) que entraron en vigor a inicios de 2025 ampliaron a seis años el período presidencial, por lo que en teoría los próximos comicios serían en noviembre de 2027.
En enero, cuando se cumplió un año de la reforma que también creo el cargo de “copresidenta” a Rosario Murillo, vicepresidenta y esposa de Ortega, el Departamento de Estado de EE.UU. dijo que la posición fue “inventada” sin mandato ni legitimidad “porque sabe que no puede ganar” en un proceso electoral libre.
En su discurso, Ortega también se dirigió contra Washington por la captura en enero del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. El líder sandinista acusó a las “fieras diabólicas” de querer “dominar los pueblos para robarles sus riquezas”, y puso como ejemplo la operación militar estadounidense en Caracas.
“¿Qué hicieron (los EE.UU.) con todo su poderío?, fueron y asaltaron la Casa Presidencial donde estaba Nicolás con su esposa y mataron a sus escoltas, en su mayoría cubanos, y lo llevaron a una prisión en Estados Unidos. Eso es una monstruosidad”, criticó Ortega
Ortega afirmó también que los políticos “que están al servicio de las potencias son los que les piden a las potencias que hagan lo mismo con Cuba”, que está bajo presión de EE.UU. “Hay cubanos en el exilio que le piden al Gobierno de Estados Unidos que invada militarmente Cuba y se lleven preso al comandante de la revolución, Raúl Castro”, aseguró.
Managua, que sostuvo durante años una troika con Caracas y La Habana, quedó más aislada ante la intervención estadounidense en Venezuela y la campaña económica y política de Washington contra Cuba.
Durante años, Ortega tuvo una relación sin contratiempos con la Casa Blanca y mantuvo un perfil bajo. Además, desde la captura de Maduro, Nicaragua liberó a presos políticos. Pero en ocasiones el presidente rompe el silencio con algunas críticas a Donald Trump. En abril, llamó “desquiciado mental” a Trump por “secuestrar” a Maduro, y amenazar “con desbaratar” a Cuba a través de una operación militar.
Por su parte, el Gobierno de EE.UU. emite periódicamente nuevas sanciones contra funcionarios cercanos a la pareja presidencial e incluso a f