Por Federico Leiva, CNN en Español
El Clásico Mundial de Béisbol 2026 y la histórica coronación de la selección de Venezuela ya son historia, pero los aficionados al diamante ya tienen algo nuevo en qué pensar.
La MLB, el torneo de las Grandes Ligas de Estados Unidos, comenzó este miércoles con el “Opening Night” en el Oracle Park de San Francisco, en el partido que enfrentó a los Giants de esa ciudad y a los Yankees de Nueva York.
No será una temporada más para el juego de pelota. Por un lado, podríamos estar ante el primer tricampeón del milenio, si es que nadie se atreve a aguarles la fiesta a los todopoderosos Dodgers de Los Ángeles, que, a juzgar por la composición de su plantilla, no tiene ningún motivo para no soñar con la triple corona, algo que no consigue nadie desde que los Yankees lo hicieran de manera demoledora en 1998, 1999 y 2000.
Pero también será histórica por la incorporación de tecnología, en especial lo referido al sistema de automatización de bolas y strikes. Pero, primero, un breve repaso general.
La temporada número 126 de la era moderna de la Major League Baseball (MLB) comenzó este miércoles (“Opening Night”) y seguirá el jueves con el “Opening Day”, donde habrá 14 partidos en 24 horas. De esta manera, los 30 equipos que componen el campeonato habrán debutado en el certamen al cabo de los primeros dos días.
Como en prácticamente todos los deportes estadounidenses, los 30 equipos están divididos en dos conferencias, en este caso Liga Americana y Liga Nacional, y cada una está subdividida en tres divisiones (Oeste, Central y Este) de cinco conjuntos.
Las novenas jugarán 13 veces contra sus cuatro rivales de división, seis o siete frente a los demás rivales de la misma liga y 48 partidos ante la otra liga.
La temporada regular se extenderá hasta el 27 de septiembre, cuando todos los equipos hayan jugado 162 juegos cada uno (lo que da un total de 2.430 partidos en toda la fase).
El 29 de septiembre está previsto que comience la postemporada, mientras que el primer juego de la Serie Mundial (la gran final) está programado para el 23 de octubre.
Habrá otras fechas importantes a tener en cuenta.
Una es la del fin de semana que va del 15 al 17 de mayo, cuando se dispute el “Fin de Semana de Rivalidades”, algo así como un fin de semana de clásicos locales.
Así, tendremos a los Yankees ante los Mets (ambos de Nueva York), los Cubs ante los White Socks (ambos de Chicago), los Royals ante los Carinals (ambos de Missouri), los Astros ante los Rangers (ambos del estado de Texas) y los Angels ante los Dodgers, entre otros.
Unas semanas antes, el 25 y 26 de abril, la acción se trasladará a México, cuando los Arizona Diamondbacks y los San Diego Padres jueguen dos partidos como parte de la MLB Mexico City Series.
La temporada regular avanzará casi sin pausa. La excepción será el alto para el Juego de las Estrellas, que, con motivo del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, se realizará el martes 14 de julio en el Citizens Bank Park de Filadelfia.
Durante 125 años, el umpire principal fue amo y señor de las decisiones sobre un lanzamiento.
Cada grito de bola o strike, por mucho enojo que pudiera haber del público o de los propios peloteros, debió ser acatado con religiosidad, sin importar lo claramente erróneo que pudiera ser (los que vieron “The Naked Gun” con Leslie Nielsen saben de qué hablamos).
Eso se terminó. La MLB incorporó a partir de este miércoles un sistema híbrido, como en la mayoría de los deportes. Los umpires siguen estando y cantando según creen haber visto el lanzamiento, pero ahora los peloteros pueden desafiar el fallo.
No cualquiera, solo los bateadores, lanzadores (pitchers) y receptores (catchers) pueden pedir una revisión. Para eso, solo deben tocarse el casco. Cada equipo tiene dos posibilidades de des