Por Pablo A. Garcia Escorihuela, CNN en Español
Solo quedan siete partidos en la temporada de la NFL y cuatro de ellos se disputarán el fin de semana para determinar a los cuatro finalistas que estarán peleando su derecho para ir al Super Bowl LX, que tendrá lugar en el Levi’s Stadium de Santa Clara, en el área de la bahía de San Francisco en California, el 8 de febrero.
Los duelos divisionales de este fin de semana tendrán nuevamente a equipos consolidados, llenos de experiencia, contra otros que pretenden dar la campanada y ser la sorpresa de cara a la definición del campeonato.
La experiencia y la inspiración del quarterback Josh Allen, contra la juventud al ataque del equipo del avezado coach, Sean Payton.
Los Bills terminaron venciendo en la ronda de comodines a los Jaguars de Jacksonville a fuerza de empuje, de una ofensiva comandada por Allen quién no solo lanzó para 273 yardas, corrió para ganar otras 33 y de paso con un pase de anotación y dos touchdowns por tierra, cargó, literalmente, con el peso de los golpes que recibió su equipo.
Por su parte, los Broncos de Denver llegan con el descanso de haber tenido el mejor récord en la Conferencia Americana, con Sean Payton al comando con toda su veteranía, pero con un equipo repleto de juventud, donde Bo Nix, su quarterback, ha cumplido con una gran temporada.
El último encuentro entre ambos fue en la temporada pasada, donde los Bills arrollaron 31 a 7 a los Broncos, pero jugando en Buffalo, no en Mile High en Denver, donde se disputará el partido de este sábado.
La inspiración de los Bills, y su contundencia para defender y atacar, le hacen el favorito sobre unos Broncos que a pesar de que tienen a uno de los entrenadores más experimentados de la liga, la falta de manejo del plantel le puede pasar factura.
Los Seahawks salen al ruedo tras descansar en la primera ronda de playoffs, y con el mejor récord de la Conferencia Nacional ante un rival muy conocido.
Los 49ers pasaron a la ronda divisional tras sacar del camino al campeón, los Eagles de Filadelfia, pero con la baja sensible de George Kittle. Recuperarán para el crucial duelo en Seattle al defensivo Fred Warner, pero Kyle Shanahan ha tenido que lidiar todo el año con una plaga de lesiones, y le tocará encomendarse a la ofensiva liderada por Brock Purdy y Christian McCaffrey, para llegar a la siguiente ronda.
En Seattle se frotan las manos. El equipo comandado por el quarterback Sam Darnold se las ha ingeniado para ser el tercero con más puntos anotados en la temporada, y con 4.048 yardas y 25 pases de anotación es vital que tenga un día brillante ante una defensa mermada por las bajas.
El último duelo entre los dos lo dominó Seattle, justo antes de terminar la temporada regular, 13 a 3, pero el partido de la ronda divisional no será de bajo puntaje, sino más bien uno de defensas abiertas y donde los dos lanzarán lo mejor de su ataque.
La teoría dice que los Seahawks deberían llevarse la victoria sobre los mermados 49ers, pero una tarde inspirada de Purdy, y el regreso de Fred Warner pueden ser claves para San Francisco.
Los Patriots han levantado de nuevo a toda su afición. Mike Vrabel dio con las teclas correctas y Drake Maye juega cómodo, y todos se acuerdan de Bill Bellichick y Tom Brady. Pero ¿Será suficiente para llevarse la victoria sobre una de las defensivas más contundentes de la liga?
Los Texans superaron con comodidad a los Steelers de visita en Pittsburgh, mostrando las virtudes que los trajeron hasta esta instancia de la postemporada: férrea defensiva, sacándole la pelota al rival, sobre todo con una muy profunda secundaria que es la tercera con más balones interceptados en la NFL. Y esto sin contar que su quarterback, C.J. Stroud, se vio cómodo jugando en los playoffs.
Pero, la defensiva de los Patriots es tan agresiva como era Vrabel como linebacker, y el ataque es