Por Federico Leiva, CNN en Español
Cuando se acerca un Mundial, hay preguntas que a todo amante del fútbol le gusta contestar, sin importar si es sobre su selección u otra.
¿Quién va a ser campeón? ¿Quiénes son los favoritos? Son interrogantes que, un nombre más o un nombre menos, todos tenemos bastante en claro. Por algo solo un puñado de selecciones se han repartido el trofeo a lo largo de las décadas.
Sin embargo, hay una pregunta mucho más divertida, porque permite un abanico mucho más amplio de posibilidades: ¿quiénes pueden ser la revelación?
¿Quién será la Corea del Sur de Corea y Japón 2002? ¿La Ucrania de 2006? ¿Alguien podrá convertirse en la Paraguay de 2010? O, mejor aún, ¿en la Costa Rica de 2014 (inolvidable, por cierto)?
Lo bueno que trae el formato de 48 selecciones a la Copa Mundial de la FIFA de 2026 es que hasta algunos terceros podrán acceder a la ronda de los mano a mano, y ahí puede pasar cualquier cosa.
Por eso, la posibilidad de tener una sorpresa se multiplica en esta edición, pero aquí tenemos a algunas con buenas probabilidades de asombrar a todos.
Sí, la misma Paraguay que comenzó las eliminatorias sudamericanas dando pena podría llegar bastante lejos en esta Copa del Mundo. ¿La explicación? Gustavo Alfaro.
El entrenador llegó a una selección deshecha y la convirtió en una de las más difíciles de Sudamérica. No por nada le ganó a Argentina en su camino a Norteamérica.
Sin nombres rutilantes, el seleccionado guaraní se refugia en un gran estratega en el banco de suplentes y en el sentido de unidad que ha mostrado el grupo rumbo a la Copa del Mundo.
Desde que está Alfaro, Paraguay perdió apenas cuatro partidos sobre 18, y dos de ellos fueron ante Brasil y Marruecos.
Paraguay tiene, además, un camino inicial que asoma accesible para las herramientas que tiene. Compartirá grupo con Estados Unidos, Australia y Turquía, tres rivales a los que en un buen día podría vencer.
Si logra terminar primero, enfrentaría a un tercero en dieciseisavos de final, y si pasa, podría caerle el líder del Grupo G, que, por lógica, sería Bélgica, un seleccionado que, aún peligroso, no es un “cuco”.
Ya en cuartos si podría tocarle un gigante como España, si la lógica acompaña.
Otra nación Sudamericana. Y no es favoritismo, sino que simplemente nos atenemos a lo que ha mostrado. No tiene brillo, es cierto, pero es efectiva y tiene una defensa que se ha mostrado increíble a lo largo de toda la eliminatoria sudamericana, recibiendo solo cinco goles en 18 partidos.
La falta de experiencia de su entrenador en la Copa del Mundo puede pesarle, pero hasta ahora ha dado la talla ante prácticamente cualquier rival.
De hecho, viene de empatar ante Marruecos y Países Bajos, dos selecciones con serias aspiraciones en Norteamérica. Si sobrevive a los nervios del debut ante Costa de Marfil, tendrá buena parte del camino hecho.
El plantel tiene varios nombres destacados, como Hincapié (Arsenal) y Willian Pacho (PSG), mientras que en el mediocampo tiene a uno de los mejores volantes del mundo, Caicedo (Chelsea).
En la delantera, aguarda un atacante que tiene experiencia y promedia un gol por partido jugado en el Mundial.
Hay talento. Hay jerarquía. Y hay gol. Mucho gol. La selección más goleadora de toda la eliminatoria de la UEFA le meterá miedo a toda defensa que se le cruce, especialmente con el “Androide” Haaland ondeando el estandarte.
Los nórdicos aplastaron a Italia en su camino al Mundial 2026 y tienen con qué plantarle cara a Francia, el Goliat de su grupo.
Tienen jugadores en las principales ligas del mundo y se han mostrado como un equipo sumamente pragmático, donde destacan nombres como Julian Ryerson (Borussia Dortmund), Antonio Nusa (Leipzig), Alexander Sorloth (Atlético de Madrid) y, sobre todo, Martin Odegaard. Si el del Arsenal llega sa