Por Pau Mosquera, CNN en Español
En la Calle de los Madrazo, una estrecha vía situada en el centro de Madrid, un nutrido grupo de personas se arremolina alrededor de un mismo portal. Las miradas inquietas de varios se posan sobre la entrada, materializada en un gran portón rojo, a la espera de que se abra para poder acceder a su interior. Unos metros más arriba, en lo que promete ser el primer piso del edificio, ondea una bandera tricolor.
Se trata del consulado general de Colombia, donde todos aguardan para realizar gestiones de distinta índole. Varios de ellos esperan poder obtener los documentos que les faltan para beneficiarse de la regularización extraordinaria de migrantes que el Gobierno español aprobó este martes y que entra en vigor este jueves.
Entre ellos se cuenta Karen Lisette, quien lleva tres años y cuatro meses en España y que confía en poder apostillar el documento de salida de Colombia de su hijo —fechado varios meses atrás— con el fin de que eso contribuya a que puedan beneficiarse juntos de la medida.
“Espero que la mayoría de las personas que podamos disfrutar la regularización seamos personas que queremos hacer bien a este país”, señala Lisette a CNN. “Habrá personas que no”, reflexiona, “pero la mayoría de las personas que venimos, sobre todo nosotros los colombianos, lo que venimos es a trabajar”.
Lisette representa la segunda comunidad extranjera más numerosa en España, la colombiana, con 978.041 residentes, según datos del Instituto Nacional de Estadística de 2025. Y también la que probablemente pueda obtener mayor provecho de esta regularización masiva.
Aunque el Gobierno estima que la medida favorecería a medio millón de personas, los datos recopilados por FUNCAS —un centro de análisis vinculado a la asociación bancaria CECA— apuntaban a que el país estaría dando acogida a 840.000 personas en situación administrativa irregular. De este monto, la comunidad más destacada sería la colombiana, con 290.000 personas en esta situación.
“Estoy muy agradecido, porque ya con esto tendré mis papeles”, cuenta a CNN Carlos Padilla, quien acude al consulado para conseguir su certificado de antecedentes penales. “No tendré la preocupación de que en un año se me vencen (los papeles)”, añade.
A pesar de lo que deban esperar para que les atiendan en esta legación consular, el ánimo que recorre el ambiente es de alegría y satisfacción. También de cierta impaciencia, porque nadie quiere presentar su solicitud con errores o de forma incompleta.
Pero la gran mayoría se ha informado de forma profusa para que no le falte ningún documento cuando presenten su solicitud. Algo que podrán hacer a partir de este jueves, en caso de hacerlo de forma telemática, o del próximo lunes 20 de abril, en el caso de hacerlo presencialmente en alguna de las oficinas de Correos, de Extranjería o de la Tesorería General de la Seguridad Social que el Gobierno ha habilitado para este fin.
Aunque todavía queda para desvelar cómo evolucionará su caso, Lisette ya fantasea con lo primero que hará si logra los papeles: “Comprar un billete de avión para mi país”. Desde que llegó a España no ha vuelto a visitar su Colombia natal, con lo que sueña en regresar para disfrutar de “unas vacaciones”.
A unos tres kilómetros al norte del consulado general de Colombia, otra fila llama la atención. Es la que se forma frente a unas oficinas del Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM).
Cargados de paciencia, los trabajadores del local ordenan la cola de forma constante según se suman más personas. Si bien no todos acuden por el mismo motivo, varios de los que hablan con CNN afirman que se han desplazado hasta el lugar para h