Por Gonzalo Zegarra, CNN en Español
El levantamiento parcial de las sanciones de EE.UU. sobre bancos de Venezuela es una medida clave para la estabilización de la economía del país en un momento en que algunos indicadores permanecen fuera de control, según analistas que destacaron que la decisión debe estar acompañada por reformas fiscales que permitan aliviar la alta inflación.
La decisión publicada el martes por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), que depende del Departamento del Tesoro, indica que las empresas de Estados Unidos podrán realizar operaciones financieras con cuatro bancos estatales de Venezuela: el Banco Central de Venezuela (BCV), Banco de Venezuela, Banco Digital de los Trabajadores y Banco del Tesoro. Es además una de las principales demandas de la gestión de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, que cada vez tiene más presiones por mostrar resultados económicos.
El efecto más inmediato tiene que ver con la disponibilidad de divisas en el país, un tema que representa un dolor de cabeza para muchas empresas en una economía que importa gran parte de lo que consume.
“Al levantar esas sanciones, el mercado cambiario tiene más libertad para que los bancos puedan acceder a las corresponsalías, manejar más efectivo, facilitar las transacciones, con lo cual se espera que haya una menor presión sobre el tipo de cambio en Venezuela, que tiene una tendencia clara a la devaluación”, explicó el economista y exdiputado José Guerra, quien fue gerente de Investigaciones Económicas del Banco Central de Venezuela.
El investigador afirmó que las medidas “van encaminadas” a la fase de estabilización, la primera de tres etapas diseñadas por el Gobierno de EE.UU. tras la captura del derrocado presidente Nicolás Maduro en enero.
“Con el alivio de sanciones, EE.UU. permite a Delcy Rodríguez reconectarse con el sistema financiero global, que era uno de los principales problemas del Gobierno”, dijo a CNN el economista José Manuel Puente, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), quien agregó que hay que esperar por los detalles de la implementación. “En principio lo sensato sería que Venezuela pueda disponer de manera autónoma de los ingresos petroleros. Implica una mayor flexibilidad para que el BCV pueda recibir los dólares”, explicó.
Desde hace casi una década, los bancos estatales no podían realizar transacciones financieras al exterior, al no tener entidades corresponsales. “La medida elimina gran parte de los problemas que tenía (el sistema bancario). Se les permite hacer transacciones al extranjero y varias cosas importantes”, explicó a CNN el economista Julio Rodríguez, investigador de la consultora venezolana Ecoanalítica.
La decisión podría reducir cuellos de botella que frenaban giros a empresas, importaciones o hasta el pago de salarios. Actualmente, las divisas se subastan con asignaciones determinadas por el Banco Central, un proceso que suele dejar fuera a muchas pequeñas y medianas empresas, o con un acceso muy limitado, y se ven obligadas a buscar dólares en el mercado paralelo.
A mayor disponibilidad de divisas, Venezuela se ve menos obligada a emitir dinero sin respaldo, lo que a su vez reduce la presión inflacionaria. “Es importante recordar que si no se estabiliza la tasa de cambio en Venezuela, que está hoy fuera de control, no habrá un proceso de disminución de la tasa de inflación, que es el enemigo número 1 de los venezolanos”, dijo Guerra, quien destacó que en marzo la inflación interanual llegó al 650 %.
El economista Rodríguez coincidió con ello: “Es uno de los pasos primordiales para que la inflación cesara. A medida que permee y e